Impresionante show aéreo
Este espectáculo pudiera ser institucionalizado y desarrollado, cada año, con más modelos y variedades de aviones, como otra forma de atraer turismo de alta potencia
Dos veces por año, el mundo de la aviación civil hace galas de sus últimos modelos y de las más espectaculares acrobacias deportivas o militares en dos ciudades de los Estados Unidos. En Oshkosh, Wisconsin, como en Lakeland, en La Florida, se congregan más de diez mil aviones de todo tipo y de todas partes del mundo que traen visitantes a esas ferias, en las cuales se venden aparatos o se diseñan viajes o excursiones de turistas. Y la parte más atractiva es la que tiene que ver con las acrobacias y con las exhibiciones de nuevos modelos, semejantes a los que miles de dominicanos acaban de apreciar, durante el sábado y el domingo, en el Malecón, al conmemorarse el centenario de la aviación nacional. Este espectáculo pudiera ser institucionalizado y desarrollado, cada año, con más modelos y variedades de aviones, como otra forma de atraer turismo de alta potencia, tal cual es el de los miles de millonarios o acomodados que poseen avionetas o aviones para sus paseos por el mundo, que abren el camino a inversiones inmobiliarias o de otro orden. Muchas islas caribeñas y ciertos países del Caribe se desviven por atraer a estos visitantes, ofreciéndoles todas las facilidades imaginables para que sus aviones o avionetas toquen sus destinos. Aquí, penosamente, nos distinguimos por no hacer nada o por desincentivar a los que llegan con odiosas medidas aeroportuarias, pudiendo aprovechar la diversificada estructura de hoteles y aeropuertos, más las bellezas naturales, que tenemos. Ojalá que la emoción de este show aéreo de dos días nos haga despertar del sueño en el que hemos estado frente a este creciente y potencial nicho para el turismo y nos animemos a propiciarlo y rodearlo de las más amplias facilidades.

