Economista Piantini afirma que “lo peor ha pasado”

  •  Luis Manuel Piantini. ARCHIVO

Cándida Acosta
Santo Domingo, RD

Para el economista Luis Manuel Piantini el destino del crédito privado es una muestra más de que las em­presas industriales y turís­ticas todavía se mantienen rezagadas y las actividades comerciales y de consumo son las que están mante­niendo el avance de la recu­peración económica.

No obstante, el profesional de la economía asegura que lo peor ha pasado, especial­mente porque con el provi­sionamiento provenientes de la emisión de bonos, se da una apalancamiento im­portante a la política mone­taria. Aduce que la política que se ha estado aplicando ha permitido la recupera­ción.

De acuerdo con Pianti­ni un elemento importante a resaltar es el crédito a las Mipymes y al consumo los que están siendo sostenidos también por el incremento en las remesas y los apoyos en las políticas de ingresos monetarios del Gobierno de las fases 1 y 2 y los demás políticas sociales.

Podríamos inferir que el lento apoyo a la recupera­ción proviene del precario consumo de las familias de bajos ingresos y de la leve recuperación en el gasto de las de altos ingresos por la flexibilidad de la movilidad de las personas, dijo el eco­nomista.

De igual modo, recordó que un reciente estudio de las Naciones Unidas deter­minó que en los cascos ur­banos del país un 30% de las familias ha disminuido su número de comida y el 43% la porción alimenticia.

 “Esto nos indica que las tres cuartas partes de la familia urbana está teniendo pro­blemas con la alimentación y dificultades para cubrir el gasto del resto de las parti­das que componen la canas­ta familiar”, afirmó el eco­nomista.

Ayer, el Banco Central dio a conocer el resultado de las medidas de política mone­taria aplicadas en el país pa­ra contrarrestar el impacto dejado por el cierre de las actividades económicas en las empresas y las familias, por el Covid-19.

 EN PUNTOS

Efecto dinamizador Es importante desta­car el efecto dinamiza­dor de los gastos prove­nientes de los bonos que se derramará en el úl­timo trimestre del año, que es estacionalmente el de mayor crecimiento económico lo que mejo­raría los niveles de con­sumo y por tanto el de­crecimiento económico anual en dos puntos por­centuales, al 6.5%.