La Quiebra del Estado

Luis Manuel Piantini
Santo Domingo, RD

Los legisladores dominicanos se aprestan a modificar la Ley 87-01, sobre Seguridad Social, aprobada durante el Gobierno de Hipolito Mejía, que creo el Sistema Dominicano de la Seguridad Social, donde se norman las Administradoras de los Fondos de Pensiones de capitalización individual (AFP). Con dicha Ley se creó el Consejo de la Seguridad Social el cual se encarga de instrumentalizar la operatividad de las  instituciones del sistema. En ese Consejo están sentados y deciden desde el 2002 los obreros, empresarios y el sector público. Nada ha sido oculto y todas las decisiones se publican para que ahora algunos que se la dan de ingenuos, entre legisladores y bocinas de demagogos que se alimentan de la ignorancia, se alarmen y lloren lágrimas de cocodrilos al cielo, como si aquí se acabara de descubrir una gran conspiración. 

La iniciativa de modificación legislativa pretende que las AFP le entreguen a los aportantes de cada una de las cuentas individuales, el 30% de lo acumulado por los aportes realizados durante casi 18 años por los propios aportantes, por las empresas, más las ganancias que generan la colocación de esos recursos en activos del sector público y privado. Los valores públicos absorben el 76% de dichas colocaciones. Resulta que los casi RD$600,000 millones, unos US$10,000 millones, ha sido el total acumulado en las cuentas y el 76% de ese valor ha ido a cubrir las necesidades de recursos del sector público para financiar sus déficits, con el fin cubrir los gastos, entre ellos, sueldos, barrilitos y pensiones de los propios legisladores.

 O sea que lo que se pretende desembolsar con el 30%, unos RD$165,000 millones ya fueron utilizados Y gastados durante esos 18 años, y lo que poseen las AFP a cambio están en papeles públicos, bonos y certificados, que forman parte de la deuda pública. Que quiere decir esto? Que los legisladores le están inoculando al Estado dominicano el virus del COVID-19, y con la aprobación del proyecto de ley por dos comisiones, El Estado acaba de entrar a la sala de cuidados intensivos, con el fin de prepararlo a recibir asistencia de ventilación artificial para mantenerlo con vida. Con esta decisión los legisladores están por decretar la quiebra del actual Estado dominicano, para la alegria y regocijo de sus acogotados ciudadanos. Cuando con la aprobación los aportantes vayan a las AFP a recoger en pesos líquidos sus RD$165,000 millones, las AFP les entregarán lo único que poseen,RD$165,000 millones en papeles públicos, los cuales tienen fechas diferentes de vencimientos. El aportante tomará su papel de emisión pública y se dirigirá al mercado a venderlo para obtener sus pesos. Para absorber la compra de RD$165,000 millones, Unos US$2,800 millones en el mercado, compuestos por capitalistas privados, los  descontará, lo que representará una pérdida para el ahorro del aportante y una ganancia para el capitalista. Un bono a 20 años de vencimiento podría ser descontado en 80%, de un valor facial de RD$100 al aportante le pagan RD$20 por el bono y el capitalista ganará RD$80 cuando se venza el bono en 20 años. Pero ese bono gana 10% de interés anual que paga el gobierno, rendimiento que iba a la cuenta del aportante y ahora lo ganará el capitalista. Pero como el capitalista compro ese bono en RD$20 y los intereses se pagan sobre el valor facial de RD$100, el capitalista está recibiendo una tasa de interés anual del 50%, multiplicando por cuatro las ganancias logradas. Menudo negocio que le están entregando los legisladores al capitalismo salvaje, al que quieren combatir, quebrando al Estado y también a la clase proletaria aportante original de ese ahorro, a la que pretenden defender. Con la devaluación que han sufrido los bonos del Estado en el mercado su clasificación cae al nivel de bonos basuras, impidiéndole al Estado seguir acudiendo a los mercados nacional e internacional a obtener recursos para seguir operando con déficits y pagar sus deudas. Al no poder operar con déficits,  el Estado minimizará sus operaciones teniendo que eliminar instituciones y barrilitos, y reducir los salarios en todos sus poderes públicos. Por lo que los legisladores lograrán hacer lo que no hizo ninguna medida neoliberal del capitalismo salvaje. Liberar a la Nación de un Estado anacrónico e ineficiente, para que nazca una nueva y hermosa mariposa de vuelo ligero, producto del COVID-19 de los populistas legisladores. 

PD. En Perú, la deuda pública representa el 28% del PIB y aquí el doble, el 56%. Allá los déficits públicos son mínimos. Aquí este año podría llegar al 8% del PIB. Que fuente lo financiara? Que se pregunten los legisladores antes de seguir haciendo desatinos.