El efecto del dividendo en el Fideicomiso Accionario

Jorge L. Rodríguez
Santo Domingo, R.D.

El dividendo pagado por una empresa que negocia sus acciones en el mercado no tiene la importancia que tiene para una empresa privada.  Porque el valor de la empresa (incluyendo las utilidades y proyecciones) se reflejan en el precio del activo. 

El inversionista que desea realizar parte de sus ganancias solo tiene que vender una porción de sus valores en el mercado.  Las utilidades obtenidas por la empresa se reflejan en el precio de la acción o en el caso del Fideicomiso en el precio del valor. 

En nuestro país esta práctica hace mucho más sentido, ya que la empresa que paga dividendo debe de retenerle un 10% de impuestos lo cual resulta en detrimento del inversionista.  Es decir, si la empresa reinvierte las utilidades y no distribuye el dividendo el inversionista no es afectado por la retención realizada al pago del dividendo.  

Obviamente no estamos acostumbrados a esta práctica y por eso la mayoría de las personas nos preguntan cuál es el dividendo que paga la empresa.  Esta pregunta es muy común y muy correcta en las empresas que no cotizan sus acciones ya que la única forma del accionista recibir parte del rendimiento de su inversión es a través del pago del dividendo. 

En el mercado de valores los inversionistas pueden realizar sus rendimientos vendiendo la acción.  Existen ejemplos de muchas empresas del S&P 500 que nunca han pagado dividendos y que todos conocemos tales como: Google, Facebook, Amazon, Berkshire Hath Hld, Ebay, Netflix, Tripadvisor, Under Armour, entre otras. 

Estas son solo un grupo a modo de ejemplo donde probablemente estemos de acuerdo que todas han sido una excelente oportunidad de inversión a pesar de no tener un pago de dividendos.  Esto porque el rendimiento obtenido ha sido por el incremento en el precio de la acción que a su vez viene dado por las utilidades y percepción que tiene el mercado de que estas empresas van a continuar incrementando el valor de su negocio en el tiempo.


El columnista es director Capital, Crédito, e Inversiones CCI, S.A