CON EL SUDOR DE SU FRENTE

La artesanía como forma de sustento

César Valera encontró en la venta de piezas artesanales decorativas su forma de ganarse la vida y enfrentar la escasez de empleo.

La imposibilidad de César Valera de encontrar trabajo como pintor lo empujó a la avenida Mella a buscar del sustento para él y los suyos. Allí trabaja desde hace cuatro meses, vendiendo bellas mariposas decorativas hechas de lata, las cuales compra a un vecino artesano de Sabana Perdida, en Santo Domingo Norte. Aunque su trabajo no le permite vivir con holgura, César no se queja, mas bien manifiesta una extraña satisfacción mientras se afana por convencer a potenciales clientes en medio del calor, la inseguridad y el bullicio de la calle. “Yo vendo mariposas, porque como todas las personas tengo que trabajar. De eso es que de dependoÖ Este es mi negocio”, expresa en medio de palabras de agradecimiento a Dios por permitirle alcanzar alguna fuente de ingresos. Su jornada diaria se inicia con la compra a su vecino de las piezas artesanales que luego ofrece a los transeúntes que caminan por las agitadas calles de Villa Francisca. Su proveedor es el artesano “Osiris Letras”, nombre por el que le conocen en su sector, gracias a su habilidad para crear letras decorativas con diferentes materiales. César llega a su puesto en la acera con entre 80 y 140 juegos de mariposas, las que adquiere a un precio de RD$25 y luego vende a RD$50. Las ganancias están garantizadas, ya que casi siempre logra vender todos sus productos. Y no se queja, pues con la venta de 80 sets percibe ganancias por RD$2,000. Es por ello que manifiesta su satisfacción con el negocio y considera que le va bien. A sus 36 años, César vive con su esposa y sus tres hijastros, quienes ya son mayores de edad y ayudan con los gastos domésticos. Su compañera es estilista de profesión. Actualmente tienen la intención de abrir un salón de belleza en el hogar. “Yo soy maestro de pinturas. Hago decoraciones en los apartamentos”, cuenta. Su deseo es continuar ejerciendo de pintor doméstico, ya que su remuneración es mucho mayor, pero por el momento no se encuentra ejerciendo su oficio por falta de demanda. “La cosa sube y baja”, afirma intentando describir el comportamiento de las contrataciones. A ese oficio se ha dedicado desde que apenas tenía 12 años, de la mano de uno de sus primos, quien le enseñó el oficio. “Primo, que estudió en Infotep (Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional) nos enseñó a preparar la pintura, a hacer las decoraciones, cómo se aplica, cómo se pinta, cómo se hace el diseño en óleo, papel, en pencas”, relata. César tiene aspiraciones que pretende alcanzar mediante su trabajo en las calles. “A este negocio muchos compañeros le han sacado beneficio. Muchos compañeros han comprado motores, muebles y equipos, es decir, que le han sacado beneficio al negocio”. Afirma que quiere tener sus propias “cosas”. Dependiendo la condición de las paredes a pintar, será su tardanza. Calcula en una o dos semanas la duración de sus trabajos, gracias a sus manos ya expertas. También ha trabajado como ayudante en pulimiento de pisos en edificaciones de sectores de clase media del Distrito Nacional, como Naco, Gascue, Arroyo Hondo y Piantini. “Esto de empleo está muy delicado y casi no hay trabajo. De los pocos trabajos que tenemos cuando viene a ver aparece un haitiano y, donde se habló de RD$5,000, lo hace en RD$1,000”, asegura. Se queja de que están trabajando demasiado barato. TrabajoEl sector informal tiene un gran peso dentro de la economía dominicana. En 2000 el 50.8% de las personas ocupadas operaban en el sector informal, y en el 2005, este porcentaje se elevó a 56.2%. Las cifras provienen de la Unidad de Información Social (UIS) del Secretariado Técnico de la Presidencia. Se han encontrado aumentos significativos en algunos sectores, como el caso de la agricultura y la ganadería, en los cuales el empleo informal creció de 81 a 88% entre 2000 al 2005. En la construcción hubo un aumento del 77 al 85%, en el comercio subió de 61 a 70% y en el sector transporte y comunicaciones, el empleo informal aumentó de 69 a 73%.

((SituaciónEconomía informal La economía informal genera entre la mitad y las tres cuartas partes de todo el empleo no agrícola en los países en desarrollo. Aunque no es posible generalizar respecto a la calidad de los empleos informales, con frecuencia implican malas condiciones laborales y está relacionada con el aumento de la pobreza. El empleo informal puede carecer de protección, como el impago de salarios, obligación de horas extra o turnos extraordinarios, despidos sin aviso ni compensación, condiciones de trabajo inseguras y ausencia de beneficios como las pensiones, el reposo por enfermedad o el seguro de salud; esto si no es independiente. Aunque la economía informal se ha asociado frecuentemente a países pobres, todos los sistemas económicos participan de ella. Es capaz de lesionar los ingresos del Estado, porque se dejan de percibir los impuestos de una parte importante de la población, con el consiguiente quebranto económico.

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