PROPUESTA

El tema del salario real está en discusión

EMPRESARIOS APOYAN UN AUMENTO, PERO SÓLO EN LA ESCALA DEL MÍNIMO

La opinión pública debate la idoneidad de un aumento general de salarios en medio de datos estadísticos que expresan que el 56% de los trabajadores se dedican a actividades informales, con un ingreso salarial que es un 50% menos que el empleado formal, mientras solo el 30% de la de la población económica activa está ocupado. De estos, el 65% no tiene seguridad social. Podemos agregar las consideraciones de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) que ratifica que el 57% de esos empleados reciben un salario de menos de RD$10,000, cerca del 16% remunera entre RD$10,000 y RD$15,000, mientras cerca del 9% percibe salario por encima de RD$25,000. El valor de la canasta familiar conforme a los datos publicados por el Banco Central oscila entre RD$10,407.56 y RD$48,665.81, entre los quintiles uno y cinco, respectivamente. Igualmente el salario promedio mensual real fluctúa de manera negativo, no siendo indexado su deterioro acumulado cuando ha sido positivo. Conforme a datos de la Comisión Economía para América Latina y el Caribe (Cepal), del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el crecimiento de la economía durante los últimos 50 años ha sido de 5.4%, que supera el crecimiento promedio de América Latina. Sin embargo, el impacto en términos sociales, empleo y renta ha sido de los peores. Realidad Ante este panorama económico y social de República Dominicana se hace necesaria una compensación salarial. A pesar de los grandes esfuerzos que ha hecho el gobierno por revertir esta si- tuación en la política social, ha obtenido logros positivos en la disminución de la pobreza a un 33%, y del desempleo hasta un 14%, no obstante los efectos de la crisis financiera internacional y las restricciones financieras en el marco de los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Mientras el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) se opone a un aumento del salario, más allá del mínimo, los trabajadores recurren al Congreso Nacional para lograr el incremento salarial por encima del Comité Nacional de Salario (CNS), que está facultado, de acuerdo a la ley, a revisar cada dos años el salario mínimo. El deterioro del nivel de ingresos de la población, las desigualdades sociales y la pobreza expresado en el documento de la Conferencia del Episcopado Dominicano, “500 Años en Defensa de la Dignidad Humana”, es preocupación de la sociedad. El salario es el precio de la fuerza de trabajo; forma parte, junto con los beneficios y otros factores, del precio de los productos, como expresión del valor de éste. Por tanto, la distribución del ingreso generado debe reflejar esas relaciones que en equidad dinamice el mercado. Ello así porque el salario no sólo está definido en función de su poder adquisitivo, determinado por la inflación que provoca un aumento del costo de la vida, sino también, por el crecimiento económico y el incremento de la productividad del trabajo. La productividad implica el uso de los factores productivos con mayores eficiencias, por la incorporación de nuevas tecnologías e innovaciones en los procesos productivos. Sin embargo, el incremento de la productividad del trabajo en República Dominicana se origina en pocos sectores, como los servicios financieros, las comunicaciones y otros sectores, originando desigualdades sectoriales y regionales de productividad. EFECTOS DE LAS DISPARIDADES DISTRIBUCIÓN Las disparidades sectoriales originan un incremento del coste de producción, de tal manera que si los aumentos salariales superan la productividad, podríamos lograr una situación de despidos como forma de compensación, especialmente en las micro, pequeñas y medianas empresas. Es indudable que es necesario un aumento de los salarios, más allá del mínimo, como forma de compensación por el deterioro acumulado en los niveles de vida de la población, pero que contribuya al aumento de la demanda y el mantenimiento de la estabilidad económica como medio de dinamizar la economía. Cuando se trata del salario hay que ser cuidadoso porque un salario impuesto arbitrariamente, por encima de las consideraciones anteriores, más que favorecer al mejoramiento del nivel de vida, puede contribuir al desajuste en el mercado laboral, ya que los empleadores optarían por el despido, para compensar la baja de productividad consecuencia de un aumento salarial. Tomando en cuenta, además, la falta de competitividad de la economía dominicana para aprovechar las ventajas de los acuerdos comerciales y la apertura. Hemos de considerar el “Pacto mundial para el empleo”, en el que los Estados miembros de la OIT asumieron la necesidad de revisión de los salarios mínimos, que puedan reducir la pobreza e inequidad. El aumento del salario podría lograrse mediante la concertación entre los sindicatos, empresarios y gobierno, de otro modo los efectos podrían revertirse, porque la peor forma de establecer aumentos de salarios, seria por decreto o leyes que no consideren las leyes que rigen la economía y la sociedad.

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