STO DGO ESTÁ DIVIDIDO EN 7 ZONAS
El poder adquisitivo conduce rumbo mercado inmobiliario
El poder adquisitivo conduce rumbo mercado inmobiliario E l poder adquisitivo de la población y las preferencias por determinados espacios urbanos le han puesto el precio a la actividad inmobiliaria en el Gran Santo Domingo: Capital y Provincia y han conducido las normas y proyectos de planificación de la zona.Es así como hay un polígono central dotado de todos los servicios e infraestructura; uno turístico, con grandes potenciales; otro de conservación y revitalización, donde las áreas son patrimonio arquitectónico y ambiental; el pericentral, donde están los primeros barrios de la ciudad; el de rehabilitación integral, con baja calidad ambiental; el que bordea zonas industriales, y el de conservación ambiental y desarrollo rural.En el polígono central predominan las edificaciones de más de cuatro niveles, promediando 20 y la más alta tiene 33, con precios que van desde 200 mil dólares hasta dos millones de dólares por unidad. Pertenecen a ese cuadrante, localizado entre las avenidas 27 de Febrero, Winston Churchill, John F. Kennedy y Ortega & Gasset, los sectores Naco, Piantini, Serrallés, Los Cacicazgos, San Gerónimo, Julieta, Bella Vista, entre otros donde los apartamentos tienen 300, 400, 500 y 600 metros cuadrados.Habitar en la zona turística de Santo Domingo también tiene un alto precio. En ese espacio existe un sistema de urbanización mixto, donde la naturaleza y los establecimientos comerciales predominan y la cotización de las viviendas le sigue los pasos a las del polígono central, con precios en pesos que oscilan entre dos y cinco millones y en dólares pueden alcanzar los 300 mil.Esta área está comprendida entre la avenida Independencia, al norte; el Mar Caribe, al sur; el río Ozama, al Este y la prolongación de la Luperón al Oeste, en la cual predominan las edificaciones de más de cinco niveles hasta llegar a 20. Otra parte se encuentra entre el Faro a Colón y el Parque del Este, al Norte; el mar Caribe, al Sur; la autopista Las Américas, al Este y el río Ozama al Oeste.El polígono de revitalización y conservación, como le han llamado las autoridades municipales, abarca el centro histórico de la ciudad o Zona Colonial extendiéndose a Gazcue, Ciudad Nueva, ensanche Lugo, Ciudad Universitaria y La Julia. En la ciudad primada el precio de la vivienda se incrementa porque los inmuebles conllevan restauraciones, de forma que de una casona allí puede estar entre los cinco y 10 millones de pesos. En los demás sectores mencionados no llegan a diez. El entorno denominado por los urbanistas como pericentral: Villa Juana, Villa Francisca, Villa María, Villa Consuelo, Villas Agrícolas y San Carlos está en puntos estratégicos de la ciudad, pero desvalorizado para el sector inmobiliario porque aún funciona como barrio, con una visión limitada del conjunto y en la mayoría de los casos muestra un avanzado deterioro habitacional. Ningún constructor muestra interés en esta zona, por lo que el crecimiento habitacional está en manos de los propietarios de los inmuebles. Es más común el alquiler de casas. El polígono de rehabilitación integral, según los lineamientos del Plan de la Ciudad de Santo Domingo, abarca los barrios localizados en toda la ribera de los ríos Ozama e Isabela: La Ciénaga, Los Guandules, Las Cañitas, Simón Bolívar, La Zurza, El Manguito, El Abanico, Katanga, Vietnam y Tres Brazos.En este perímetro tampoco se compra ni se vende, sino que se alquila. No obstante, hay casos de venta y de traspaso informales en los que una persona podría conseguir 100 ó 200 mil pesos por una vivienda de estas si estám hechas con bloques. El alquiler de una “rancheta a orillas del Ozama, por ejemplo, oscila entre 300 y mil pesos y en las zonas más alejadas del río pueden llegar a tres mil.La otra cara drámatica, en materia inmobiliaria, es la que bordea las zonas industriales, al Oeste de la provincia Santo Domingo, próximo al río Haina. En esta categoría entran las casas levantadas de forma irregular en centros administrativos, corredores urbanos y vías principales.Las zonas industriales de Herrera, Haina y Manoguayabo están minadas de barrios en los que el mercado inmobiliario organizado no penetra por las grandes inversiones que habría que hacer para recuperarlos, ya que no cuentan con la infraestructura necesaria, los servicios básicos ni personas con capacidad para pagar por ese bienestar. Y el polígono de conservación ambiental y desarrollo rural es el que bordea las áreas ecológicas de Santo Domingo y que, a juicio del equipo de planificación urbana que participó en la delimitación de la ciudad, requiere de intervención para la protección de flora y fauna y la descontaminación de las aguas y el suelo.Son las áreas del Cinturón Verde, las colindantes con el límite urbano, cuyas características ambientales y la fertilización de sus tierras permiten incentivar actividades relacionadas con el agro. La propuesta urbanística es que se restrinja el establecimiento de urbanizaciones que expandan la ciudad más allá de sus posibilidades de servicios.

