Está mañana mientras me dirigía para el
trabajo pensé en Duarte, ya saben, en Juan Pablo Duarte y sus 200 años. Pensé
en las actividades que se celebraron el 26 de enero por su nacimiento y las que
se estarán haciendo durante todo el mes de febrero por ser el mes de la patria.
Qué triste se siente cuando se compara la
celebración de Duarte con todo lo que hacen los partidos en campaña, las
empresas para promocionar sus productos y actividades, y aun hasta las iglesias
para lograr éxito en su llamado de evangelización.
Al desplazarme por Las Américas recordé
“los toques” de bandera durante la campaña presidencial pasada. Cientos de
“compañeros” promocionado a sus partidos, agitando sus banderas, dándole
propaganda a los carros que pasaban, una “disco-live” y el alcohol de
encargaban de mantener el ambiente festivo y agradable. ¿Por qué Duarte no
puede recibir algo así?
Recuerdo esas marchas-caravanas.
Kilómetros y kilómetros de gente en patanas, guaguas, carros, motores y a pies
proclamando su apoyo a un candidato. Kilómetros y kilómetros de palos de luz
con afiches y banderas, vallas gigantes y otras promociones. ¿No es Juan Pablo
Duarte mayor que todos ellos?
Y ni hablar de los medios de
comunicación. Cuando daban comerciales en la televisión eran seis de política y
uno de sopita. Jejeje. En los programa de radio mientras el locutor hablaba
tiraba la propaganda política, pero cuando iban a comerciales también eran de
política. En Internet estaba en todas la redes sociales. ¿No puede recibir
Duarte esa pasión de nosotros?
Pero eso son solo los políticos, ¿pero y
los empresarios? ¿Recuerdan la valla gigante que pusieron en el puente Juan
Bosch cuando trajeron a Romeo Santos, Julio Iglesias y Ricardo Arjona? Eso es
de lujo. Es increíble que las cerveceras han tratado mejor al Clásico Mundial
de Beisbol y al carnaval que ha Duarte. Las grandes cadenas de supermercados se
pasaron enero hablando que de asumieron el ITBIS, no les quedó tiempo para
Duarte.
Por último, las iglesias. ¿Ofenderá a
Dios honrar a los héroes patrios? ¿Será maldad si ese hermano evangélico que
dan su sermón todos los días en las guaguas, carros y esquinas tomara un día
para predicar sobre Duarte? ¿Por qué mi iglesia no iza la bandera dominicana en
las astas que ya tienen las capillas? ¿Cuántas congregaciones “multitudinarias”
se han hecho en el Centro Olímpico con fines espirituales ¿no se puede hacer
una en 200 años con fines patrióticos?
¡Wepa! esto se supone que debió ser un
párrafo, me he extendido demasiado pero es que me sentía un poco triste.
Quizás es que esperaba algo diferente
para celebrar el día de Duarte. Tengo que decir esto que parece cliché: Estamos
divididos en religiones, partidos, clases sociales, edades y sabrá Dios en
cuántas más cosas. Pero solo hay dos cosas que nos unen a todos: que somos
hijos de Dios y que somos dominicanos. Y lo segundo se lo debemos a Duarte.
su historia......