Durante la Segunda Guerra Mundial, entre 1940 y 1945, el destacado diplomático sueco Raoul Wallenberg, llevó a cabo la misión más loable y humana que persona alguna pueda realizar, la de salvar vidas, evitándole la muerte a más de 100,000 judíos húngaros y otros perseguidos del régimen nazi.
Lo logró utilizando estrategias que rompían con el protocolo diplomático y la burocracia tradicional, por lo que muchos hombres y mujeres sobrevivieron al holocausto salvando sus vidas, mientras que por esos misterios del destino, Raoul Wallenberg quedó siendo un eterno prisionero, al desconocerse aún su suerte, luego de que fuera apresado en 1945 por las autoridades de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
Biografía
Era hijo de una reconocida y acomodada familia de Suecia, que se destacó en varios aspectos de la vida nacional de ese país, como fueron: el diplomático, las estadistas y las finanzas, entre otros. América, trabajó en una empresa sueca en Ciudad del Cabo, luego en una filial
La formación y preparación académica de Wallenberg fue diversa, hablaba varios idiomas entre ellos el alemán y el ruso, lo que le permitió moverse con más facilidad en distintos ámbitos militares tanto alemanes como rusos, para lograr sus objetivos. Estudió arquitectura en la Universidad de Michigan, Estados Unidos de bancaria de Suecia en Haifa, Palestina, hoy Estado de Israel, y donde se identificó con la causa judía.
De regreso a Suecia, dejó las actividades bancarias y se interesó por el comercio internacional. Al vincularse en los negocios con judíos húngaros, conoció de la persecución nazi a dicha raza y se interesó en saber sus causas.
Por sugerencia de su socio comercial Koloman Lauer, experto en asuntos de Hungría, fue recomendado para la misión diplomática en Budapest, donde tendría a cargo el rescate de los suecos y judíos que se encontraban en peligro debido a que las fuerzas nazis habían ocupado la ciudad.
Wallenberg aceptó el reto, pero condicionó su misión ante el Ministro de Relaciones Exteriores de Suecia, de que no estaba dispuesto a tolerar que el protocolo y la burocracia tradicional pusieran trabas a su labor. Asimismo, solicitó plena autoridad para tratar con quien quisiese, aún sin informar a sus autoridades; condiciones éstas que fueron aceptadas por su temperamento, perfil, personalidad y perseverancia.
Acción humanitaria
Según el famoso diplomático y escritor Harold Nicolson, en la personalidad de Wallenberg se conjugaban todas las cualidades y habilidades necesarias de un buen diplomático como son: el arte de hablar, persuadir, negociar, ordenar y representar. A estas virtudes, hay que agregarle la habilidad que poseía para actuar como actor y de sobornar si era necesario.
En su acción humanitaria, encontró el apoyo de muchas personas que se identificaron con sus propósitos, logró detener deportaciones masivas a los campos de concentración y según su amigo y colega Per Anger, Wallenberg fue el responsable de haber salvado alrededor de 100.000 judíos. Lastimosamente, no pudo concluir su misión ya que el 17 de enero de 1945, cuando salía con su chofer, una escolta militar soviética lo detuvo y nunca regresó.
Las innumerables investigaciones hechas hasta la fecha, dicen que fue hecho prisionero por los rusos y que murió en una prisión soviética el 17 de julio de 1947. Otras sin embargo, señalan que murió en un hospital psiquiátrico. Las autoridades rusas nunca lo aclararon y aunque después de la caída de la otrora Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, se realizaron esfuerzos de cooperación para saber la verdad al respecto, a la fecha no se ha podido determinar sobre su destino final o si aún vive como sostienen algunos testimonios.
La comunidad internacional conmemora en este año 2012, el aniversario de su nacimiento y muchos países, entre ellos los Estados Unidos, se han abocado a una serie de actividades conmemorativas a su nacimiento, vida y acciones humanas, como ha sido la emisión de un sello postal.
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UNA FUNDACIÓN QUE LLEVA SU NOMBRE
Fundación Internacional Los familiares y algunos sobrevivientes del Holocausto crearon la Fundación Internacional Raoul Wallenberg, con el objetivo de desarrollar programas educativos y campañas de sensibilización sobre la base de los valores de la solidaridad y el respeto a la dignidad humana. Su sobrina Nane es la esposa del ex Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan.
Raoul Wallenberg, fue un diplomático fuera de serie que, como señaló Madeleine Albright en sus Memorias, arriesgó su vida y la misión de su país en Hungría, por salvar la vida de los demás. Creo que ese es el mejor servicio y la mejor acción diplomática que puede hacerse en bien de la humanidad.
La conmemoración del nacimiento de tan meritorio personaje debe llevarnos a una reflexión frente a las desigualdades, violencia, discriminación, genocidio, falta de respeto y reconocimiento a la vida que aún persisten en muchos países. Que su vida sea un ejemplo constante para las nuevas generaciones.