Puntos de vista 19 Septiembre 2013
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El economista camuflado
Daris Javier Cuevas

Recurriendo a la teoría microeconómica para explicar lo que los economistas nunca han  explicado bien, Tim Harford  publicó el libro titulado el economista camuflado en el cual se detiene a observar y analizar las pequeñas cosas de la economía y donde realiza un esfuerzo extraordinario para demostrar que existen a nuestro alrededor detalles que al común le parece inexistente, pero que tienen un valor incalculable para un analista e investigador.

Por tales razones es que sustentado en las teorías del consumidor, de la oferta y la demanda, de la empresa, de la intervención del Estado y de los precios, Harford  escoge el  consumo de café para hacerse dos preguntas; la primera es ¿Quién paga tu café? y la segunda ¿Por qué pagas en Starbucks por una taza de café el triple de lo que pagarías en cualquier bar? Autoproclamándose un detective de la economía, Harford analiza en detalles cómo funcionan los negocios de las cafeterías en Washington y New York observando como El veía las compras de café o un Sándwich y como las demás personas compraban en los diferentes lugares llegando a la conclusión que a diario los negocios estafan al consumidor y donde la ubicación de estos juega un rol de gran importancia en la cadena de precios por la necesidad que tu tengas de adquirir un producto, realidad conocida por el negocio que asume al consumidor como un tonto nuevo que sale a las calles.

Al conocer la teoría económica se descubre que la esencia de esta es reconocer la existencia real de la escasez y que la sociedad se organiza para eficientizar el uso de sus recursos ya que estos son escasos y las necesidades son ilimitadas, y es aquí donde la economía hace son gran contribución y se ocupa del bienestar de la gente y el mundo de hoy está lleno de escasez y esto es lo que estimula a los especuladores a incidir en el comportamiento de los precios. Es que de esta proviene un poder inmenso que se impone como regla en el mercado.

En efecto, Tim Harford encuentra en la escasez el poder de las negociaciones y establece que si la escasez varía de una persona a otra, el poder de las negociaciones también lo hace, cosas que pueden pasar más rápido de lo pensado y esto tiende a modificar el patrón de vida de las personas . Sostiene que las mayores ganancias la obtiene el que decide y tiene poder de negociación sobre la base de provocar escasez y cuya realidad la encuentra en los supermercado, las entidades bancarias, el mercado de los carburantes, el mercado del oro y su ejemplo favorito que son las ventas de café donde estos tienen mejores y cómodas ganancias que los productores.

Una de la trascendencia de la economía es que nos ayuda a comprender por qué suben los precios de determinados bienes y/o servicios, al tiempo que sirve para cuestionar las medidas de política económica que afectan los intereses de la población y permite dar una explicación a la desigual e inequitativa distribución de la riqueza en un país y el resto del mundo. Su estudio y comprensión nos permite evaluar las políticas sectoriales, regionales y nacionales que en materia económica proponen los legisladores o el poder ejecutivo, tal como es el análisis de  Harford en su libro.

Para el reputado economista Harford la mejor manera de comprobar cómo las tiendas, los supermercados, las tiendas de computadoras, entre otros, manipulan y atraen al consumidor es observando la estrategia de los precios en temporadas de rebajas, pues nadie se resiste al pasar por uno de estos lugares sin detenerse, y es aquí donde le funciona a los propietarios la capacidad de fijar los precios, en tanto que incrementan estos y al mismo tiempo aplican los famosos descuentos para llegar al precio deseado.

Estas rebajas de precios solo se produce donde existe una competencia significativa ya que donde existen pocos oferentes nunca se colocan precios especiales.

Es muy probable que al terminar la lectura del libro todos estén de acuerdo con las conclusiones a la que llegó  Harford y pueda preguntarse, ¿por qué hay discrepancias entre los economistas?

La respuesta la tiene el brillante economista de USA, Gregory Mankiw, al resaltar que: Los economistas pueden tener puntos de vista normativos diferentes sobre lo que debe tratar de conseguir la política económica, pero un economista que afirme que todas las decisiones de política económica son fáciles es un economista en el que no se debe confiar.

El autor es economista

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