Listin Diario
22 Octubre 2014, Santo Domingo, República Dominicana, actualizado a las 1:14 AM
Puntos de vista 30 Agosto 2013
Comentarios 1 - último digitado en 30 Ago a las 9:21 AM
Tamaño texto
Drogas: legalización y economía
Compartir este artículo
Frank Mauricio Cabrera Rizek

Desde hace pocos años hemos visto como la agenda entre los Estados de la región se ha desnarcotizado. El tema de la lucha contra las drogas ha bajado su intensidad significativamente. Varios estados de EEUU han legalizado el uso de la marihuana para fines medicinales, colocando este tema en la mesa de discusión de varios países del hemisferio. Los que están a favor de la legalización, entre otras cosas, dicen: Que los gobiernos obtienen más control sobre el mercado de estupefacientes al poder regular y gravar la producción y venta de los narcóticos, como actualmente ocurre con el tabaco y el alcohol. El dinero derivado de los impuestos sobre las drogas les permitiría a los gobiernos brindarles tratamiento a los adictos. Al igual que con la despenalización, la legalización permitiría enfrentar de mejor manera el flagelo de la drogadicción al remover el estigma criminal de los adictos y tratarlos como pacientes, ahuyentaría en gran medida a los elementos criminales del negocio de las drogas, disminuyendo, sino eliminando del todo, la violencia, el crimen y la corrupción asociados con la prohibición.

Los que están en contra de la legalización sustentan la tesis de que existen otros puntos que tratar sobre los efectos sociales de la demanda y consumo de drogas ilícitas, a saber: afectan el sentido y el valor de la existencia, devalúan el valor de la cultura del trabajo, impulsan a la búsqueda de la riqueza inmediata, destruye el futuro de millones de jóvenes y adolescentes. Continúan propugnando que de materializarse la legalización tendrá consecuencias nefastas en la sociedad: 1. En el orden moral de la sociedad, la supresión del concepto del bien o del mal y el relativismo consecuente, desgarra el tejido social a un grado nunca visto en el pasado. 2. Se consolidará el mercado de consumo abastecido por los narcos, solo que se incrementará, pues todos tendrían derecho a sus drogas con beneficio de los laboratorios que las fabriquen y de los gobiernos que recibirán los impuestos que el negocio clandestino no aporta. Los capos serán desechados, pues ya no serán útiles ni necesarios para abastecer al mercado legalizado. 3. Se creará así una novedosa forma de esclavitud voluntaria cuya docilidad, hará palidecer a las masas de esclavos del Imperio Romano, pues es una esclavitud de la mente y de la voluntad. 4. El gasto público en materia de salud preventiva y de rehabilitación será del peso que el Estado no estará en condiciones de afrontarlo. 5. Instituciones como la familia y la comunidad sufrirán mutaciones impensables hoy día, pues lentamente regresaremos a la ley de la selva y a estados policías para contener la violencia. 6. La realidad superará a la ciencia ficción, pues, la diferenciación entre los que tienen y los que no tienen será superada por los que proveen y los que consumen.

México, América Central, el Caribe y América del Sur combinan la rentabilidad de ruta para exportar a gran escala a EEUU, Europa y vender al menudeo en la ruta hacia su destino final. Esta acción genera en el terreno una fatal mezcla delictiva; por un lado, crimen organizado movido por la codicia, y por otro, miseria organizada en pandillas juveniles urbanas dedicadas al narcomenudeo y las extorsiones.

Los medios han puesto toda su atención sobre la violencia en México; sin embargo, el problema principal está en Centroamérica y el Caribe. Casi por razones aritméticas, México terminará poniendo bajo control la violencia, aunque tendrá que aceptar un saldo marginal de ésta. El poder dañino del comercio de drogas es directamente proporcional al tamaño de la economía de los países. Para EEUU y Europa las drogas son un problema marginal, porque la economía ilegal de la droga no puede competir con sus economías legales. La economía legal genera una correlación social, una disponibilidad de recursos del Estado y unos poderes fácticos formales que impiden o reducen fuerza al desarrollo de poderes fácticos criminales.

En el 2008 ingresaron a México US$14,000 MM en efectivo, de los cuales US$4,000 corresponden al turismo. Si suponemos que los US$10,000 restantes corresponden a las drogas y los comparamos con el trillón de dólares del PIB de México, concluimos que para éste la droga es marginal, aun sin restar el dinero que se va a Sudamérica.

Sin duda para México es más marginal que para Colombia, pero menos que para EE UU. Esto implica que México no puede aplicar la tolerancia estadounidense, pero sí permite prever que saldrá más rápido y mejor que Colombia de la violencia. La eficacia de la estrategia es, en estos dos casos, un asunto de consensos políticos y aprendizaje, porque ambos Estados tienen con qué defenderse.

Al especular con los montos de la economía de la droga y su impacto sobre los Estados del Caribe y Centroamérica, resulta obvio que estos no pueden resolver solos el problema y que la inseguridad los terminará volviendo inviables. En estos países el narco dinero es suficiente para construir poderes fácticos que dominen territorios y población y hasta sustituyan al Estado. Allí cualquier capo con unos cientos de millones puede comprar o poner de rodillas a autoridades públicas, privadas y sociedad civil.

COMENTARIOS 1
Comentó: GIORDANO
De: República Dominicana
Los Estados se convierten en aliados estrategicos del negocio de drogas cuando no adotan a unanimidad la decision de "despenalizar" la produccion, trafico y consumo de las mismas. Las drogas son un negocio rentable sólo porque son ilegales.
30 Ago 2013 9:21 AM
Reportar como inapropiado
Comentarios | No tiene cuenta? Cree su cuenta | Recuperar contraseña
Debe estár logueado para escribir comentarios
Usuario Contraseña