Puntos de vista 8 Abril 2013
0 Comentarios
Tamaño texto
ORLANDO DICE...

La sangre pesó más que el PRD

Orlando Gil
orlandogil@claro.net.do

EL INCIDENTE.- Nadie entiende porqué Milagros Ortiz Bosch fue a la Cámara de Diputados a llevar sus observaciones o aportes a los proyectos de Ley de Partidos y Electoral, y mucho menos que fuera sola, pues -- según se alega -- se trabajó en equipo. Si hubiera ido con el karateca de Angel Acosta, el vocero de los diputados perredeístas que siguen las orientaciones de Miguel Vargas, Ruddy González, no le hubiera faltado el respeto. Que es lo que se dice sucedió la pasada semana. El hecho no fue una cosa del otro mundo, pero fue registrado como un error por partida doble. Ortiz Bosch no debió invadir un territorio ajeno, puesto que entre sus derechos ( de ciudadana y política ) no se cuenta la iniciativa en materia de leyes.

Debió haberse valido del bloquecito de diputados que responde a Hipólito Mejía, o esperar a que la comisión encargada llamara a vistas públicas. Al ir así, como diciendo yo estoy aquí, provocó que protestaran su presencia y la consideraran una afrentosa. No los peledeístas, ni los reformistas, sino sus propios compañeros perredeístas, ahora en discordia… 

LO COYUNTURAL.- La imprudencia de Ortiz Bosch no era razón para que sus compañeros en la Cámara de Diputados la desconocieran, e incluso descalificaran, a pesar de ser una autoridad legítima del partido. Ella preside la Secretaría de Modernización, uno de los tantos organismos inútiles del PRD. Pero eso no importa por ahora. A lo que voy es a lo siguiente. La actual discordia, y hasta la propia división, no deja de ser algo coyuntural. Cosa del momento que tal vez no tenga después. Sin embargo, existen situaciones o condiciones que son más importantes que las peleas ocasionales, o que deben considerarse por encima de las filiaciones a grupos o simpatías personales.

Ortiz Bosch no debe rebajarse, pero tampoco deben rebajarla sus oponentes internos, pues con esas actitudes o acciones se rebaja al PRD. Y eso hace daño a todos. Sería fácil decir: “ Ah, pero si eso es a Milagros, suponte tú…”. Y no es que ella sea el PRD, pero se parece, se acerca. Dicen que la sangre pesa más que el agua, pero en su caso pesó más el PRD. El PLD fue una tentación muy grande, y no obstante, prefirió al PRD… 

LA SOGA, EL AHORCADO.- La nueva Ley Electoral, y su consiguiente Ley de Partidos, deberían marcar un hito en el desarrollo político y ser piezas claves de estabilidad. Habría que suponer a una y a otra instituciones modernas y que responderían a un clima de sana convivencia política. Sin embargo, Milagros Ortiz Bosch explica su cometido en que las elecciones dominicanas no deben ser sinónimo de déficit fiscal. Esto es, que tiene en cuenta una experiencia, la pasada, un hecho coyuntural, ya superado, y no una realidad permanente: La necesidad de que la democracia dentro y fuera de los partidos sea verdadera, y limpia, pura, transparente, pero sobre todo funcional. El proyecto de los partidos tiene más de diez años, y las razones desde entonces fueron otras. Hablar de que la motivación principal es evitar la ocurrencia de déficit fiscal, una falta atribuida al pasado proceso electoral, no es la mejor manera de promover la reforma. Si a los peledeístas les diera por el chisme, estropearan la oportunidad y la iniciativa se quedara sin auspicio. No conviene mencionar la soga en casa del ahorcado, y mucho menos cuando todavía cuelga… 

LA CUCHILLA.- Ahí está la cuestión. Se sabía que en el PRD habían dos bandos que se disputaban el predominio en ese partido, e igual que cada cual hizo por separado sus observaciones y recomendaciones sobre la Ley de Partidos. Lo sucedido la semana pasada con Milagros Ortiz Bosch ojalá y no tenga consecuencias. Los perredeístas discutieron en público y recordaron a la comisión encargada que debe decidir entre una y otra de las facciones. De si acoge lo que sometió el grupo de Miguel Vargas o el de Hipólito Mejía, sabiendo, y más que sabiendo, convencida de que la disputa es sería, y casi irremediable, pues no distinguen entre las necedades de sus luchas por posiciones y los temas fundamentales de la política en el amplio campo de la República. Pero también sabiendo, e igual de convencida, de que la Ley de Partidos sería cuchilla para su garganta si se aprobara en los términos que propone una parte de la oposición. Después que no se quejen, ya que la reacción natural sería coger y dejar, y nunca dejar lo bueno, sino lo que daña. Los perredeístas olvidan que los peledeistas están en el poder… 

COMENTARIOS 0
Este artículo no tiene comentarios
Comentarios | No tiene cuenta? Cree su cuenta | Recuperar contraseña
Debe estár logueado para escribir comentarios
Usuario Contraseña