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Listin Diario
20 Octubre 2014, Santo Domingo, República Dominicana, actualizado a las 1:19 AM
Puntos de vista 2 Marzo 2013
Comentarios 2 - último digitado en 2 Mar a las 11:41 PM
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FUERA DE CÁMARA
Balaguer, la ‘novia’, Vidal, la tanqueta
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César Medina
lobarnechea1@hotmail.com

Era para entonces una mujer muy joven y bella, de una familia tradicional de Puerto Plata... Dicen que Balaguer quedó prendado de ella desde que la oyó hablar por primera vez y se la describieron. Del resto se ocupó su fino tacto y el agudo olfato del poeta enamorado.

Fue un amor platónico... Pero amor al fin.

Él, un anciano en sus 90 y privado de la visión; ella, una joven que apenas pasaba de los 20, pero consciente de todo el poder que dimanaba de aquel bisabuelo enamorado... Y le siguió el juego hasta niveles preocupantes.

Ningún decreto le confirió jamás la jerarquía que poco a poco fue asumiendo. Al principio lo hacía con timidez porque sabía que estaba en terreno movedizo, pero poco a poco, gracias a la atención que le dispensaba el jefe, fue cogiendo confianza.

Llegó el momento en que era tratada como reina en Palacio Imperial... Tenía paso libre a todas las oficinas, incluyendo el Despacho del Mismísimo, donde se resumía el poder omnímodo de la República.

Todo el mundo en el entorno lo sabía porque esa relación se hizo tan notoria que comenzó a preocupar a los allegados más allegados... Ella entraba al Despacho sin anunciarse y pasaba allí todo el tiempo que quisiera...

Y, obviamente, comenzó a causar envidia y a convertirse en centro de todas las intrigas y maledicencias. La perseguían, la espiaban, le pincharon todos los teléfonos propios y de familiares cercanos... Y poco a poco fueron minando la confianza que había depositado el Presidente en ella.

Se estaba repitiendo la historia que unos años antes hizo saltar del principal cargo administrativo del gobierno a otra joven de quien Balaguer igualmente se prendó... Aunque en otras circunstancias, pero en el mismo escenario: el Palacio Nacional...

Rafael Vidal Martínez
Los españoles lo dicen con este refrán: “... De raza le viene al galgo”.

El director de Prensa del gobierno en esos años era Rafael Vidal Martínez, a quien Balaguer conocía muy bien porque fue compañero de su padre, don Fello Vidal, en el Manifiesto de Santiago en 1928 que hizo posible la llegada al poder de Trujillo dos años después.

Pero fuera de ese vínculo afectivo, el doctor Vidal Martínez se había ganado el respeto de Balaguer porque ejercía el cargo ministerial con una dignidad poco común en esa época entre los servidores públicos, a quienes el caudillo reformista trataba como peones, en la mayoría de los casos.

Los periodistas que cubrían la fuente palaciega en la época todavía hoy distinguen a Vidal Martínez y lo recuerdan con cariño y respeto.

Y reaccionaron muy extrañados, al igual que los demás funcionarios del gobierno, cuando la tanqueta de la Guardia Presidencial amaneció ese día en su área de estacionamiento del Palacio Nacional.

¡...Y la niña lloraba!
Cuentan que la joven entró llorando al Despacho de Balaguer, y ya en su presencia por poco le da un ataque de histeria. El jipío se escuchaba hasta en las oficinas del vicepresidente Carlos Morales en el ala opuesta del Palacio...

¿...Pero tú estabas en el auto...? ¿Te han lastimado...? , le preguntaba Balaguer inquieto y muy molesto.

Poco después Balaguer tenía ante sí al jefe de la Guardia Presidencial que le daba la siguiente explicación:

-Durante semanas la bella joven llegaba temprano al Palacio y estacionaba su vehículo en el parqueo señalizado para el director de Prensa, Vidal Martínez;

-Vidal Martínez y sus asistentes habían advertido de la persistente irregularidad al jefe de la Guardia Presidencial;

-El jefe de la Guardia Presidencial le pidió a la joven que estacionara su vehículo en otro lugar porque había que respetar los espacios asignados a los funcionarios;

-La bella joven le respondió que ella estacionaba en ese parqueo con autorización del Presidente... Y que seguiría haciéndolo.

-Al día siguiente llegó Vidal en su vehículo y, como siempre, su espacio estaba ya ocupado. Desmontó al chofer, cogió el guía de su yipeta y embistió repetidas veces al vehículo intruso...

Cuando terminó de oír la explicación, Balaguer le preguntó al jefe de la Guardia Presidencial:

¿Y cuándo Vidarrr compró ese solar en el Palacio...? ¿Quién se lo vendió...?

“-No lo sé, Señor... Pero voy a averiguar”.

“En lo que averigua, páreme un tanque de guerra en ese parqueo... ¡Ahora mismo!

COMENTARIOS 2
Comentó: enriquemelo
De: Estados Unidos
En esta faceta,de historiador , eres mucho mejor que analista politico.felicidades.
2 Mar 2013 5:21 PM
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Comentó: richi
De: Estados Unidos, nys., bronxville.
no era facil ese cmte.
2 Mar 2013 11:41 PM
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