Se está cometiendo una injusticia contra tres funcionarios que no tienen ninguna responsabilidad en la abortada iniciativa del gobierno para destrabar el desarrollo del Suroeste a través de un fideicomiso con los tenedores de títulos de Bahía de las Águilas.
César Pina Toribio, Francisco Javier García y Bautista Rojas fueron llamados a última hora para que intervinieran en el caso por tratarse de áreas de Estado de sus respectivas y estricta competencia.
Pina es consultor jurídico, y es lógico que cualquier arreglo legal del gobierno, de la naturaleza que fuere, tiene que pasar por sus manos.
Javier García es ministro de Turismo, y todo plan de desarrollo turístico, cual es el caso, tiene que ser canalizado obligatoriamente por su despacho...
Y Bautista Rojas es ministro de Medio Ambiente, y en este caso está involucrada su cartera por cuanto las áreas de explotación delimitan una zona protegida del Parque Jaragua.
Esas tres dependencias deberán estar involucradas en cualquier mecanismo de explotación de la zona, independientemente de la fórmula que se aplique y de quienes estén al frente de ellas al momento de adoptarse una decisión.
Pero lo injusto es pretender responsabilizarlos de una culpa que no tienen. Primero porque no puede haber culpables sin existir culpas. Y segundo, porque no fueron ellos quienes plantearon al gobierno la solución anunciada. Los tres estuvieron ajenos a la transacción hasta el momento en que ñprecisamente por las funciones que desempeñanñ el presidente Danilo Medina los comisionó para cerrar la negociación con los tenedores de títulos.
Tirarlos a los leones
Los desaguaderos digitales ñuno de ellos financiado por la USAID, del gobierno americanoñ han culpado a esos funcionarios de la abortada solución que se planteó al conflicto de Bahía de las Águilas.
Es perversidad más que injusticia... Porque lo que buscan es congraciarse con Danilo Medina, a quien combatieron impiadosamente en la campaña electoral y se comprometieron hasta el tuétano con Hipólito Mejía y el PRD.
Culpando del “error” a Pina, a Javier y a Rojas liberan de sus ataques arteros a Danilo Medina y consecuentemente buscan agenciarse su apoyo para los proyectos de comunicación que tienen en carpeta después del estrepitoso fracaso de un semanario que a pesar del apoyo económico de USAID, prácticamente arruinó a un grupo de inversionistas que confió en ellos e invirtió millones de dólares que se fueron por el desaguadero.
...Con su proverbial vocación de Midas a la inversa, que convierten en caca todo lo que tocan.
A Danilo nadie lo engañó vendiéndole un engendro perverso o pasándole por debajo de la mesa una solución mostrenca. Dije, y repito, que tan pronto llegó al gobierno el 16 de agosto Medina se planteó el fideicomiso como alternativa de solución a un conflicto de casi dos décadas.
Lo que sí ignoraba el Presidente era la barahúnda de opinión pública interesada que le vendría encima... Pero él sabía bien que los títulos que el gobierno se proponía negociar adolecen de ilegalidad.
Por eso hubo de taparse la nariz para apurar un trago que le supo a retama.
La debida aclaración
La campaña feroz contra Pina, García y Rojas tiene a Leonel Fernández como destinatario final, y el propósito es abrir una brecha insalvable en el liderazgo del PLD.
Estaban seguros que Danilo “limpiaría el gobierno” de leonelistas este 27 de febrero, olvidando que las tres figuras que colocaron en su punto de mira son miembros prominentes del Comité Político de su partido, y uno de ellos, Francisco Javier, jefe de las últimas cuatro campañas electorales del PLD... Y por eso su odio.
El otro, César Pina Toribio, es una de las figuras más respetadas del viejo peledeísmo boschista por su sobriedad y firmeza en sus posiciones. Y Bauta está haciendo un trabajo insuperable en el ministerio de Medio Ambiente.
Si el presidente Medina había pensado en mover de posiciones a sus tres compañeros de partido, la campaña en su contra no hizo más que reafirmarlos como funcionarios de primera línea del actual régimen.
Ya Danilo dijo que en el caso de Bahía de las Águilas los tres actuaron por mandato suyo... Pero obviamente será necesaria una aclaración más contundente del gobierno... ¡para ponerle tapa a esa alcantarilla mediática...!
Apunte mejor en sus epitetos, por favor. Una alcatantarilla, en el caso de estos drones del suicio de honras y honores serìa un tacita de de aroma.
Disculpe, son auto-suicidas. Solo que no ven aùn.