El liderazgo de Miguel Vargas se ha recuperado de forma asombrosa en el Partido Revolucionario Dominicano.
Persistencia y tolerancia parecen ser la clave de que el partido opositor se haya sobrepuesto a su capacidad autodestructiva después de la derrota del 20 de mayo.
Y aunque le queda todavía un clavito en el zapato, en apenas unos meses Vargas ha logrado reagrupar en torno a su liderazgo a la gran mayoría de los perredeistas, y ya cuenta con el control absoluto de todos los organismos de dirección.
Algo que se pondrá a prueba en muy corto tiempo.
Paralelamente ha ido incorporando nuevas figuras a su partido, en particular técnicos en diversas áreas que trabajan en su reorganización lo mismo que disidentes de otras organizaciones partidarias.
Trabaja en la formulación de un marco referencial para integrar una amplia alianza opositora que marche unida hacia la reconquista del poder en las elecciones del 16 en base a un programa común sustentado en la vieja proclama de su líder histórico: ¡Primero la gente!
En el documento que sustentara esa propuesta de alianza trabaja un equipo técnico compuesto por el propio Vargas y el exministro de las Fuerzas Armadas José Miguel Soto Jiménez, presidente del Partido Quinta República, integrado ya al bloque opositor que encabeza el PRD.
Otras seis organizaciones políticas están en conversaciones con Vargas y Soto Jiménez para integrarse en las primeras semanas de enero. Y dos condicionan su incorporación a que los organismos del PRD dejen definitivamente solucionado su conflicto interno.
La reorganización
El PRD institucional ha marchado en silencio hacia su total reorganización en los últimos meses, mientras Hipólito Mejía y el PPH se desgastan en pugilatos internos.
Nadie ignora el distanciamiento de Mejía y Luis Abinader después que este último decidió integrar su propio grupo con el nombre de los Ni-Ni, en procura de poner distancia con Hipólito y con Vargas al mismo tiempo, y mandar de vacaciones a los “viejos robles” a quienes nadie en el PRD quiere tener cerca.
Algunos de ellos –de esos “viejos robles”– han mostrado interés en regresar al PRD institucional que encabeza Vargas. Y Vargas hace los arreglos para recibirlos con los brazos abiertos... “Y colocarlos en el lugar que esos compañeros se merecen”.
Piensen en Vicente Sánchez Baret y su hermana dona Leonor y Pedro Franco Badia, entre otros--, mientras se hacen los arreglos para recibir a más de mil jóvenes profesionales de todo el país que ingresaran al PRD en un acto público que se efectuara en la tercera semana de enero.
Esos jóvenes profesionales trabajaran en unos “comandos de crecimiento” que se proyectaran a través de las redes sociales para motivar a estudiantes del nivel medio y universitarios para trabajar en programas de formación que crearan “el PRD del futuro”.
“Hemos venido trabajando afanosamente en esos planes de reorganización de nuestro partido y preparándonos para encarar un reto lleno de dificultades, pero también cargado de esperanzas...”, comentaba Vargas recientemente con unos amigos.
El clavo en el zapato
En el PRD, a pesar de esos esfuerzos, hay todavía un problema pendiente de resolver, un clavito en el zapato que le dificulta caminar... ¿Qué hacer con la disidencia interna, rebelde y contestaria?
La institucionalidad partidaria volver a a llamarlos al orden... Continuará convocándoles a las reuniones y a todas las demás actividades, consciente de que algunos de ellos se incorporaran paulatinamente... Pero a otros habrá que aplicarles sanciones disciplinarias definitivas.
Es la única alternativa que va dejando una rebeldía que se inició el mismo día de la derrota electoral con el intento de golpe de mano por parte de Hipólito y su grupo, a lo que siguió una campaña de descredito que procuraba el linchamiento moral de Miguel Vargas y sus principales colaboradores a quienes acusaban de traidores.
El paso de los días, las semanas, los meses, han ido poniendo cada cosa en su lugar. Y una vez los ánimos sosegados, la dirigencia media y las bases del PRD han comprendido la verdadera causa de la derrota para proyectar al PRD del futuro inmediato... “Sin las locuras pepehachistas”.
... Y después del terremoto, el PRD enterrará a los muertos y curará a los heridos. ¡Eso es inevitable!