“Hoy hemos visto cosas admirables”.
Lc. 5: 26.
No hace falta un milagro grandioso, no hay que esperar un despliegue de fuegos artificiales, ni presenciar la sanacion de un paralítico o la vuelta a la vida de alguien dado por muerto.
El poder de Dios va mucho mas allá, es inmensamente mayor que eso, es, incluso, inimaginable. Nada más pensemos, como dijo Jesús, que puede librarnos de los pecados, que puede hacer ese milagro imperceptible a los sentidos humanos, pero salvador, ¿no es eso maravilloso, que siendo usted o yo una persona con un alma dada por muerta, Jesús simplemente diga “tus pecados te son perdonados”, y poder tener la garantía de la Vida Eterna? Mis lectores, esto si que es verdaderamente admirable.