Puntos de vista 13 Febrero 2011
Comentarios 2 - último digitado en 13 Feb a las 9:15 PM
Tamaño texto
CONTACTO
Travesuras de la niña mala
Mateo Morrison
mateo@mateomorrison.com

La obra más reciente que he leído de  Mario Vargas Llosa es la Travesuras de la Niña Mala, con la cual a mi juicio arriba a la consagración  el más joven de nuestros escritores clásicos vivos  en lengua española.

He seguido todas las producciones textuales del autor de La ciudad y los perros, La casa verde, Conversación en la Catedral, Pantaleón y las visitadoras, La tía Julia y el escribidor, La guerra del fin del mundo, Historia de Mayta, El pez en el agua, Los cuadernos de don Rigoberto,  La fiesta del Chivo, La verdad de las mentiras, El paraíso en la otra esquina y La tentación de lo imposible. Estoy convencido de que su talento y disciplina lo colocan junto a Gabriel  García Márquez, Carlos Fuentes y Julio Cortázar, en la cima de la narrativa contemporánea.

Estos autores emblemáticos del Boom literario de nuestra lengua, bebieron en las fuentes técnicas de escritores de lengua inglesa. En su temática privilegiaron la peculiar realidad latinoamericana.

Dejaron atrás  la importante novela de la tierra con autores como Rómulo Gallegos, Mariano Azuela y otros buscando un espacio nuevo para una literatura de dimensión universal. La obra Travesuras de la niña mala, a través de lugares  situados en París y Lima que saltan a Tokio, Madrid o Londres, mantiene una tensión entre lo trágico y lo cómico,  mediante las apariciones y desapariciones de la niña mala, en un paradigmático ejemplo de cómo la ficción y la realidad pueden confundirse dándonos una obra que, como totalidad, parece insuperable.

Desde el comienzo “Aquel fue un verano fabuloso”  para concluir con:

- Porque siempre has querido ser un escritor y no te atrevías. Ahora que te vas a quedar solito, puedes aprovechar, así no me extrañarás tanto. Por lo menos, confiesa que te he dado tema para una novela. ¿No, niño bueno?

Esta novela no pierde ni un instante en seducirnos.

Sobre toda la superficie de sus 375 páginas, sus personajes nos devuelven los instantes de un mundo que construye Mario Vargas Llosa para sus lectores.

Ahora que ha sido consagrado con el Premio Nobel, sólo falta Carlos Fuentes por recibir este galardón que tanto se lo merece, pues la muerte a destiempo de Julio Cortázar impidió que los cuatro novelistas fundamentales de toda una época recibieran la más alta presea mundial.  De todos modos siempre recordaremos que Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier, Juan Rulfo y Juan Carlos Onetti  no ascendieron a través de los escalones de la Academia Sueca, pero sus obras también tienen la dimensión que reconoce la genialidad expresada en una obra de nivel universal.  En estos momentos voy por el tercer capitulo de  “El Sueño del Celta”   y espero compartir con ustedes esta lectura próximamente.

COMENTARIOS 2
Comentó: jvilches
De: República Dominicana
Pienso que Vargas Losa nos ha mostrado en sus obras que el valor humano por la libertad es un parte integral del ser humano: El Sueño del Celda y La Fiesta del Chivo son tan sólo dos de sus mejores ejemplos. Sus artídulos domingueros publicados en el País lo atestíguan.
13 Feb 2011 9:09 PM
Reportar como inapropiado
Comentó: jvilches
De: República Dominicana
Acabo de leer Ël sueño del Celda¨ es una obra fantástica, pero real, actual, en donde la libertad se expresa en todas sus caras. Nos habla del hombre imperfecto en mundo de héreos intachables e inmaculados. Un hombre que luchó por la libertad, sin ser elogiado por ello.
13 Feb 2011 9:15 PM
Reportar como inapropiado
Comentarios | No tiene cuenta? Cree su cuenta | Recuperar contraseña
Debe estár logueado para escribir comentarios
Usuario Contraseña    
 
 
Más en Puntos de vista