Damasco y Moscú denunciaron ayer la promesa estadounidense de brindar ayuda directa a los rebeldes sirios, estimando que se corre el riesgo de provocar más violencia en Siria.
Por su parte, la oposición siria acusó a las fuerzas del régimen del presidente sirio, Bashar Al Asad, de haber matado a 72 personas e incendiado sus cuerpos el lunes en el norte del país.
Estados Unidos prometió el jueves “60 millones de dólares de ayuda no letal” a la oposición siria, tras la reunión de los países ‘Amigos del pueblo sirio’ en Roma.