Berlín conmemoró ayer el Día mundial de las víctimas del Holocausto con una serie de actos políticos y sociales y un llamamiento general de advertencia sobre los peligros de los extremismos políticos .
El alcalde de la capital, el socialdemócrata Klaus Wowereit, recordó en un discurso “la inhumana voluntad aniquiladora” del nacionalsocialismo, que accedió al poder en Alemania hace 80 años y bajo cuyo yugo murieron “muchos millones de personas” antes y durante la II Guerra Mundial .
“En este año, en el que Berlín conmemora la destrucción de la diversidad (que supuso la llegada de Adolf Hitler), pensamos muy especialmente en todas estas personas”, agregó Wowereit .
Para el día de ayer hubo diversos actos de recuerdo, entre los que destacan los previstos junto a los memoriales a los judíos, homosexuales y gitanos perseguidos y asesinados por el nazismo .