El ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi
afirmó ayer domingo que su inculpación por fraude fiscal “exige una venganza
ante Dios” y que su proceso por tener una relación sexual con una prostituta
menor de edad fue “una gigantesca operación de difamación”.
Berlusconi, un magnate que fue tres veces jefe
del gobierno italiano, aseguró que lo “engañaron” para que hiciera fiestas con
jóvenes en sus lujosas mansiones, cuando se sentía “solo” después de separarse
de su segunda esposa. Sin embargo, aseguró a los telespectadores en un programa
en Canale 5, que pertenece a su imperio de comunicaciones Mediaset, que ahora
se siente feliz con su novia, 48 años menor que él.
Berlusconi sostuvo que lanzará su sexta campaña en
dos décadas para las elecciones de febrero, a menos que Mario Monti decida
presentarse.