Los delegados de cerca de 200 países seguían trabajando ayer para resolver una serie de desacuerdos y tomar al menos pasos pequeños contra el cambio climático, en una cumbre cuyas limitadas metas llevaron al presidente boliviano Evo Morales a advertir de un posible “ecocidio”.
Una vez más, las negociaciones anuales estipuladas por el tratado climático de la ONU se acercaban al final sin esperanzas de producir un tratado vinculante que recorte las emisiones de gases que producen el efecto invernadero.
La Unión Europea se unió a Costa Rica y a varias naciones insulares en una propuesta de que las partes se comprometan a adoptar un “instrumento vinculante” en la cumbre del año próximo en Durban, Sudáfrica.
Los científicos dicen que las temperaturas mundiales podrían subir hasta 6.4 grados.