El sastre colombiano Luis Abel Delgado dijo ayer que desde hace un buen tiempo recibió el encargo del Vaticano de confeccionar tres mitras de diferentes medidas y ajuares “para hombres altos” y de origen europeo, en alusión a los posibles candidatos más “papables”.
Según manifestó Delgado en una entrevista con EFE, desde hace un buen tiempo comenzó a darle forma, sin saberlo, a los ornamentos que vestirá el sucesor del papa Benedicto XVI, quien renunció al papado tras ocho años en el puesto.
“He tenido que hacer tres (mitras) con tres diferentes medidas, y empecé desde hace rato porque el trabajo de una mitra lleva tiempo y hay que hacerlas de una vez para cualquiera que sea elegido. Igualmente hay que tener unas cinco de cada una”, detalló Delgado, que vive en un pequeño apartamento en Cali, capital del departamento del Valle del Cauca (suroeste).
El que fue sastre de Benedicto XVI explicó que pese a que recibió ese pedido del Vaticano, él no sabía que el ya expapa iba a renunciar semanas después.
Agregó que desconoce los nombres de los principales candidatos a suceder a Joseph Ratzinger aunque indicó que los ajuares que hizo son para hombres altos.
“Me han pedido ajuares para tres personajes altos, más o menos entre 1.78, 1.83 o 1.84 metros. Ninguno es latino, son europeos”, detalló.
Delgado se enorgullece de su trabajo y reconoce que el Vaticano destaca de manera especial sus bordados porque son hechos a mano.
“Es que los ornamentos que yo hago son bordados a mano, y gente que borde a mano ya casi no hay. Por ejemplo las sotanas en Roma todas son hechas a máquina”, aseguró.
Aclaró que su trabajo no tiene nada que ver con las sotanas que cose la sastrería Gammarelli en Roma.
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SU AMISTAD SE REMONTA A 2007
Cómo se conocieron: Como sastre de Benedicto XVI, Delgado forjó con el pontífice emérito una amistad que se remonta a 2007.
“Yo conocí al papa Benedicto XVI en Brasil en 2007. Iba a entregarle ornamentos a unos sacerdotes, y a él le obsequié unas casullas y unas mitras, después de unos meses vio mi trabajo, le gustó, y de una vez me invitó a Roma, así fue que fui a conocerlo y a partir de ahí comencé a hacerle los trajes”, recordó.