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31 Octubre 2014, Santo Domingo, República Dominicana, actualizado a las 5:27 PM
La Vida 7 Febrero 2013
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DECORACIÓN DEL HOGAR
Vista de colores su mesa
LA DECORACIÓN MODERNA PROPONE UN AIRE VIVAZ PARA EL COMEDOR, EFECTO QUE SE CONSIGUE CON LA MANTELERÍA
  • Vajilla. Si no sabe con qué vajilla combinar su mantel, vaya a lo seguro: el blanco.
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Jaclin Campos
jaclin.campos@listindiario.com
Santo Domingo

Vista su mesa de blanco y estará apostando a lo seguro. Arriésguese a usar mantelería colorida y enviará un claro mensaje a sus invitados: en cuestiones de decoración, usted es una persona moderna y arriesgada.

A la clásica mantelería blanca o crema apelan las personas conservadoras que gustan de lo tradicional. La decoración moderna, en tanto, propone un aire colorido y vivaz para la mesa del comedor, efecto que se consigue con los manteles, los caminos de mesa, los individuales y las servilletas.

“La tendencia es usar los colores más audaces”, dice la diseñadora de interiores Marcia Marión-Landais.

De modo que es posible encontrar una mesa vestida con degradaciones de verde, azul, morado, naranja, amarillo o cualquier otro color que permita jugar con la vajilla y los adornos.

Todos los elementos deben guardar armonía entre sí.

Ventajas
Para Marión-Landais, la mantelería en colores se distingue por aportar alegría y frescura al área del comedor.

Sus ventajas van más allá de la imagen.

La experta lo da a entender al declarar: “Cuando tú vas a comer quieres sentirte bien. Incluso hay colores que te abren el apetito”.

Esto último suele decirse del amarillo y el rojo, colores que, por este motivo, se emplean con frecuencia en los restaurantes. 

Ventaja
La mantelería en colores, sea estampada o lisa, se distingue por aportar alegría, frescura y personalidad al área del comedor. 

Desventaja
La desventaja de la mantelería de colores radica en que, a diferencia de la blanca, es más difícil eliminar de ella las manchas. 

El color: listo y servido
Mientras que en épocas pasadas la mantelería de colores se reservaba para el desayunador o las mesas dispuestas en espacios abiertos como jardines o terrazas, en la actualidad el color se ha ganado su lugar en el comedor principal e incluso en las grandes celebraciones.

En las bodas, por ejemplo, que se cuentan entre las ocasiones más especiales y elegantes, predomina desde hace varios años la mantelería de color, si bien en este caso la variedad de tonos empleados tiene ciertas limitaciones.

A la hora de escoger el color de la mantelería no influye tanto el estilo decorativo como la personalidad de quien decora.

“Ese tipo de arreglo de la mesa tiene que ver mucho con el temperamento del anfitrión”, asegura Marcia Marión-Landais, diseñadora de interiores.

Combinaciones
La mantelería de colores permite adecuar la mesa a la estación u ocasión: tonos pasteles para la primavera, cálidos para el verano, ocres para el otoño, fríos para el invierno... Y se convierte de ese modo en una forma económica, rápida y práctica de renovar la decoración del comedor.

No le tema a los estampados de cuadros, rayas o hasta lunares. Si sabe seleccionarlos y combinarlos, su comedor no tiene por qué parecer una cafetería.

De hecho, estos tejidos permiten jugar con los distintos componentes de la mantelería.

Imagine un mantel de cuadros verdes y, sobre éste, un camino o unos individuales del mismo tono pero lisos. O viceversa: un mantel verde con un camino o unos individuales de cuadros.

“El diseño del mantel te puede dar una pauta de cómo tú puedes ir haciendo la combinación”, explica Marión-Landais.

Si no se anima con los cuadros, las rayas o los lunares,  la diseñadora de interiores propone una idea menos arriesgada: trabajar una misma familia de colores.

Pruebe colocar servilletas, caminos o individuales de un amarillo intenso sobre un mantel amarillo claro.

“Ahora se están usando mucho las servilletas de lino bordadas con las iniciales del anfitrión o dueño de la casa. Así tú tienes servilletas turquesas, naranjas, rojas... y dependiendo del mantel que pongas podrás usar esas servilletas”, comenta la experta.

Vajilla
No sería ningún pecado colocar una vajilla de color sobre un mantel de otro tono para que haya un contraste; sin embargo, para que el resultado no riña con el buen gusto habría que tener un gran sentido de la armonía.

Si usted carece de este, se recomienda que recurra a una vajilla blanca.

Si la tela tiene mucho diseño o “movimiento” -advierte Marión-Landais- habrá de combinarse con una vajilla de color liso para que en su mesa no reine la confusión.

Eventos
El uso de manteles de color en las fiestas o grandes eventos va un paso más allá y permite alternar mesas vestidas de dos tonos distintos, pero que armonicen.

“La moda ahora mismo te permite muchas licencias”, señala Marión-Landais.

En este caso, lo primero es cuidarse de seguir un patrón.

Además, según la experta, esta labor debe llevarla a cabo “una persona que tenga una disposición nata del balance, el color y la armonía o que un decorador le dé cierta orientación, si es para un evento grande”.

Para ocasiones especiales, que exigen un aire muy elegante, puede optar por un mantel marrón, vino o amarillo ocre.

De acuerdo con Marión-Landais, “son colores muy sólidos y señoriales”.

El éxito final dependerá de la vajilla y los accesorios de la mesa.

¿POR QUÉ USAR MANTELERÍA?
Un bonito mantel, además de dar belleza, protege la mesa, especialmente si está hecha de madera.

Pero se puede emplear incluso en el caso de las mesas con topes de vidrio porque, según Marcia Marión-Landais, le da cierta calidez al área del comedor.

“Ahora se están usando mesas de vidrio con muchos mantelitos individuales, pero aun así se usa un caminito donde se ponen los alimentos”, comenta.

 

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