“Se rebajó, por eso Dios lo levantó”. Lo que se nos pide a los cristianos a imitación de Jesús es desprendimiento, altruismo y sobre todo humildad, valores que en esta época brillan por su ausencia. Estos son los valores que Cristo quiso encarnar en su trayectoria existencial.
Por tanto, el camino a recorrer por todo cristiano que quiera ser coronado de gloria, es comportándose de manera humilde y servicial, despojándose de su grandeza y vivir la realidad humana hasta sus últimas consecuencias como lo hizo Cristo.