La Vida 24 Diciembre 2012
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PREVENCIÓN

Nochebuena con bienestar

SIGA LOS CONSEJOS MÉDICOS PARA DISFRUTAR LA CELEBRACIÓN CUANDO SE TIENE ALGUNA ENFERMEDAD METABÓLICA O DEL SISTEMA DIGESTIVO
  • Moderación. Los individuos con males gastrointestinales deben evitar los excesos en general.
Jaclin Campos
jaclin.campos@listindiario.com
Santo Domingo

Hoy y el resto de los días de diciembre toda persona que quiera mantenerse en buen estado físico y de salud tendrá cuidado con la cantidad de alimentos que consuma y con la forma en que los combina.

Ya lo dicen los médicos: en estas y todas las fiestas que incluyan abundancia de alimentos la clave es el dominio propio. Eso implica que usted puede consentir su paladar, siempre y cuando no caiga en la gula.

“Las Navidades no son sinónimo de prohibición”, dice el gastroenterólogo Alberto Santana, “sino que vamos a disfrutar con nuestras familias y amigos en las fiestas, y podemos comer y beber con moderación”.

Porciones
Santana recomienda ingerir porciones más reducidas.

“Si normalmente te comes un plato de arroz -explica-, en Navidades tiendes a servirte dos o más. ¿Por qué? Porque tienes que comer en la casa de un amigo o porque haces dos o tres visitas, y comes la misma porción que comes normalmente, pero en tres casas diferentes. Por eso digo que debes reducir las porciones para poder cumplir con todas estas actividades sociales. Pero si te comes la misma porción que te comes siempre en una casa y luego en la otra casa y luego en otra, estás triplicando lo que normalmente comes”.

Piense, por ejemplo, que, aparte de los platos fuertes, encontrará en la mesa dulcitos, frutos frescos y secos y bebidas -como el ponche, que, por ser elaborado con huevo, contiene muchas calorías-. ¿La consecuencia normal de la variada oferta y de los opíparos banquetes? Que las personas terminan comiendo más de lo habitual.

Los señalamientos hechos por Santana resultan especialmente importantes para todas aquellas personas que padecen alguna condición médica.

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PARA LOS DIABÉTICOS: DISFRUTE SIN EXCESOS

Quienes viven con diabetes pueden disfrutar de la celebración de hoy, pero sin descuidar su condición.

El endocrinólogo Antonio Selman Geara cuenta que, si a las personas se las constriñe en este día, pueden sentirse separadas del resto. Por eso, el médico les da a los pacientes que tienen su problema bajo control una especie de licencia para que participen de la cena navideña. Esto, sin embargo, no es un permiso para excederse.

Consejos de salud para la cena de hoy
El llamado a la moderación en esta Nochebuena y la próxima Nochevieja resulta especialmente importante para las personas que padecen alguna condición médica especial. Por ejemplo, problemas del sistema digestivo.

Las personas con problemas de la vesícula o con úlceras deben evitar las comidas muy condimentadas o con picante. No pocos dominicanos gustan de añadir este último ingrediente a los pasteles en hojas. Al respecto, el gastroenterólogo Alberto Santana advierte que, en general, no conviene agregar mucho picante a un alimento, pero en el caso de las personas con úlceras o dificultades biliares no deben ingerir nada de picante.

El cerdo, que corona la mayoría de las mesas dominicanas en los banquetes de Nochebuena y Nochevieja, tienta a muchos con su crocante piel asada o su grasa; sin embargo, hay quienes, por razones de salud, deben cohibirse de estas partes del animal.

Los pacientes que sufren de la vesícula o que han sido sometidos a una operación para extraerles dicho órgano tienen que evitar la grasa.

Pero eso no significa que no puedan probar el cerdo. Santanta recuerda que dicho animal posee una excelente carne magra. A los pacientes en cuestión les recomienda ingerir filete, lomo o la parte seca de la pierna del lechón.

“La vesícula es la que produce la bilis, que es la que ayuda a digerir las grasas. Y si usted tiene problemas con la vesícula o no tiene vesícula, debe disminuir la ingesta de grasa, pero puede comerse su masita de cerdo el día de Nochebuena”, expresa el especialista.

Además de la condimentación fuerte, los individuos con males gastrointestinales deben evitar los excesos en general.

Santana cita el caso del moro de guandules, otro plato usual en la mesa navideña dominicana. El guandul, aunque sabroso, no se digiere con facilidad.

Gastritis Hay una buena noticia para los pacientes con gastritis que desean probar -ojo: probar- ese ponche, vino o licor de primera: “Ya está comprobado que [el alcohol] no produce ningún daño a los pacientes con gastritis.

Ahora, el exceso de alcohol sí produce daño”, comenta Santana.

En consecuencia, y siguiendo el llamado a la moderación, la persona que padece gastritis puede tomarse uno o, a lo sumo, dos tragos.

Eso si está acostumbrada a tomar.

“Más de tres tragos de alcohol de cualquier tipo, ya sea cerveza, ponche, vino o algún espíritu como vodka o whisky, es mucho”, advierte el galeno.

El gastroenterólogo recuerda que los azúcares presentes en ciertos productos de consumo abundante en Navidad fermentan y aumentan el alcohol.

Problemas del hígado
Quien tiene alguna patología del hígado no debe tomar nada de alcohol.

“Yo le digo a mis pacientes que ni siquiera se unten alcohol”, bromea Santana.

En este caso sí existe una prohibición radical que, por el bien de la salud del paciente, no se levanta ni siquiera en Navidad.

Horario
Los alimentos permanecen en el estómago entre 45 minutos y dos horas, mas en estos días de comelonas, las grasas y dulces pueden hacer que superen ese tiempo.

Ya es bien sabido para muchos que acostarse inmediatamente después de cenar no contribuye para bien al proceso de digestión. Así que Santana recomienda tomar la cena navideña como mínimo dos horas antes de ir a la cama.

Otro consejo importante: caminar un poco, aunque sea dentro de la misma casa o en el dormitorio, para aumentar de ese modo las contracciones de los músculos y la circulación de la sangre a fin de ayudar a que la digestión se haga más rápido.

Esta recomendación va dirigida a toda persona, no solamente a aquellas aquejadas de algún mal del sistema digestivo.

Ahora bien, hay quienes deben prestar especial atención al tema de la brecha de tiempo entre la cena y la hora de acostarse: todo aquel que adolezca de problemas cardiacos o de la presión.

“Ellos deben tener mucho más cuidado todavía al acostarse porque los infartos son más frecuentes a las 2:00 o las 3:00 de la mañana cuando uno está acostado con la barriga llena y [la digestión] que no se hace bien. Entonces eso hace que toda la sangre vaya al estómago y el corazoncito sufre por falta de sangre y ahí viene el infarto o la isquemia, la falta de sangre y oxigenación del corazón”, dice Santana.

Hipertensos
Los pacientes hipertensos deben -como se espera de ellos siempre- limitar el consumo de alimentos subidos de sal, pues este condimento es, sin duda, uno de sus peores enemigos.

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