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Listin Diario
24 Octubre 2014, Santo Domingo, República Dominicana, actualizado a las 1:52 PM
La República 10 Marzo 2013
Comentarios 3 - último digitado en 10 Mar a las 5:25 PM
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ENTREVISTA
‘La violencia está enraizada entre nosotros’
MANUEL MATOS MOQUETE ANALIZA LOS ORÍGENES DE ESTE FENÓMENO EN EL PAÍS
  • Reflexión. El investigador, ensayista y literato dominicano Manuel Matos Moquete, que sufrió en carne propia la persecución y el destierro, se interna en la ruta de la violencia en el país a través de la literatura. Dice que “La Nochebuena de Encarnación Mendoza”, de Juan Bosch, es lo que se llamaría hoy un "intercambio de disparos".
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Javier Valdivia
javier.valdivia@listindiario.com
Santo Domingo

La mujer estaba tirada en el piso de tierra; sangraba mucho y nada oía. Chepe, frenético, la arrastró hasta la carretera. Y se quedó allí, como muerta, sobre el lomo de la gran momia... Así empieza “La mujer”, uno de los cuentos esenciales de Juan Bosch, que retrata como nadie episodios de la historia dominicana, incluyendo la violencia, que según el intelectual e investigador Manuel Matos Moquete, vive enquistada entre nosotros.

¿En la historia dominicana hay un punto de partida de la violencia, o se trata de un fenómeno reciente?

Si tomamos algunas referencias de Balaguer y Bosch, Balaguer veía la violencia como algo propio de nuestra herencia colonial. Decía que nos quedó algo de los perros de presa de los conquistadores. Y también explicaba eso por el vestigio de canibalismo y barbarie alojada en nuestra alma y en la conciencia.

Rafael L. Trujillo es un capítulo aparte de la violencia y la barbarie en este país".
Manuel Matos Moquete, intelectual e investigador

Además decía que no hemos superado la época de la independencia, que todavía estamos en 1844, que somos como una especie de multitud de la calle, que se regodea atacando a nuestros propios héroes, que aclamamos a Santana y desterramos a Duarte. Que somos un pueblo de turba, gregario. Moscoso Puello, en sus “Cartas a Evelina”, dice que nuestra violencia es idiosincrática. Él repite eso en esas cartas, que somos un pueblo al que le gusta la sangre, y pone el ejemplo de que lo que nos gusta son las armas, estar armados.

Y Bosch, claro, “La mañosa” es un testimonio de la violencia, pero ya no heredada sino social; no piensa que sea parte de nuestra conciencia, sino de nuestra realidad. “La mañosa” retrata esa época de montería que había en el país, cuando todo el mundo quería alzarse y no había instituciones. Los cuentos de Bosch reflejan también la desigualdad, la falta de oportunidades, la misma de ahora; la violencia que hoy llamamos intrafamiliar también está presente.

En Bosch la violencia está asociada a la falta de educación, también por supuesto a la injusticia, a las desigualdades, pero como una consecuencia. De hecho, Bosch, en los años setenta, decía que la violencia no es un fenómeno importante como tal, como violencia, sino un síntoma, la calentura de una enfermedad, y que no debemos detenernos en los síntomas: él hablaba de la violencia de los bienes, del sistema capitalista, de la productividad.

Puede ser que la violencia ya no sea un mal en sí, por ser tan intensa y generalizada, aunque seguiría siendo una consecuencia de lo que nuestra cultura arrastra de esos tiempos: ignorancia, injusticia, falta de oportunidades, y porque nosotros conservamos determinadas inclinaciones al maltrato, a la falta de respeto. La causa de la violencia se puede ver en lo que dice Benito Juárez: “El respeto al derecho ajeno es la paz”; si no hay respeto a los derechos no hay paz, y si no hay paz hay violencia. Y este es un país donde sobra la falta de respeto.

Y varios tipos de violencia...

Quizá la más fuerte es la política. Un país dominado, un país donde mucha gente ha sido violentada en varias formas, desde antes de Trujillo, durante y después. Y la violencia de Estado. La violencia está enraizada en la sociedad dominicana. Yo no digo que sea hereditaria o genética como Balaguer, que está en el alma y en la sangre, sí en la cultura, en todas nuestras prácticas, y que no hemos podido desalojar, que se ha acuñado y se ha ido manifestando a través de todos los tipos de violencia que hemos descrito. Son violencias culturales acumuladas en el hacer.

¿En qué momento se institucionaliza la violencia en el país?

Si podemos situar un acontecimiento es la Guerra de Abril. Se trata de un punto de inflexión  en la violencia dominicana. Las secuelas de la Guerra de Abril son la droga que trajeron los norteamericanos, el manejo de las armas que se generalizó, que se convirtió en algo fundamental; nos dejó una cultura porque ya habíamos terminado la guerra, pero tampoco queríamos la paz: la consigna era que la guerra no había terminado.

Entonces llegó Balaguer... Y los “Doce  Años” fueron una cacería brutal contra los que lucharon en la revolución, incluyendo al profesor Bosch. Son acontecimientos donde vemos la institucionalización de la violencia en el país que luego devino en violencia estatal: muertes a mansalva, terrorismo de Estado.

Las cosas no han cambiado mucho. A las Fuerzas Armadas que estaban al servicio de Trujillo, Balaguer les dio el mismo poder de matar, igual que a la policía. Los “Doce Años” crearon ese clima de terror, de violencia, que se extendió a aspectos que ya no eran políticos.

A la violencia étnica (conquista) se puede decir que siguió la de tipo político-delincuencial (caudillaje), pero la social fue la más fuerte, la falta de oportunidades, y la violencia política que viene desde Santana, que empezó matando a los libertadores, y luego Lilís, Trujillo, los “Doce Años”. En la última década la violencia ha estado dirigida hacia las elecciones, en los momentos de decisiones del poder. El gobierno compra, maltrata, apresa. Hay violencia política cuando nuestros jóvenes van a protestar frente a Funglode y son reprimidos por la policía; cuando por cualquier cosa se le acusa a alguien de conspirador, cuando se acusa al Presidente de algo y se moviliza a las Fuerzas Armadas.

¿Hacia adónde apuntamos entonces para vencer la violencia?

Contra la violencia la educación es fundamental. Educar al pueblo en un sentido ciudadano, de respeto a la vida, al honor, al derecho de los demás, de reconocimiento de las diferencias culturales, de la tolerancia, darle una visión más amplia que despierte su entendimiento, que debemos vivir en una sociedad de diferencias.

El problema es que los conflictos los convertimos en violencia. Y claro, está el otro antídoto: acabar con la desigualdad, con la pobreza, con esa sociedad repleta de marginalidad en la que unos tienen mucho y otros tienen poco, que viven con esa angustia de la subsistencia.

Y hay un tercer aspecto: recuperar el idealismo que hemos perdido, pensar en algo más edificante que en la pura cotidianidad, la gente no sueña, no va al teatro, no lee. Una cultura que desarrolle lo interior. El que vive en la realidad pura vive en la violencia, no tiene metas.

¿Cómo se explica la violencia en los países desarrollados? ¿En qué se diferencia de la de aquí?

A diferencia de Estados Unidos, donde la violencia es “espectacular”, aquí es cotidiana, todos los días, a cualquier hora hay señales de violencia. Yo digo que la violencia que se ve menos es la que mata más todos los años, y a toda hora: la violencia del hambre, de la gente que se muere en los hospitales, de los niños que se mueren todos los días porque no reciben atención médica. También la del raterismo cotidiano, la de las riñas.

Pero hay también un fenómeno universal que viene de todos los tipos de tráfico (sexual, drogas, de personas). República Dominicana ha entrado en ese circuito y eso mismo produce una gran dosis de inseguridad.

En cualquier parte del país hay un “punto de drogas”, y donde hay drogas hay crimen, de los más violentos. Hace unos quince años hablábamos de Colombia o México como una cosa lejana, y ahora formamos parte de la misma red y nos olvidamos de la otra violencia que ya estaba aquí y que también mata.

COMENTARIOS 3
Comentó: Logos
De: República Dominicana
Lo fundamental es educar y como educamos , en que educamos en el conocimiento de La Biblia esa que esta en nuestr escudo tiene la solucion a la violencia.
Y conocereis la Veerdad y la Verdad os hara libres.
10 Mar 2013 8:30 AM
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Comentó: rafaeldiazhernandez
De: República Dominicana
Somos violentos por naturaleza y el q como yo llevo 44 anos residiendo en
EU. Cuando visitamos nuestro pais, es
cuado nos damos cuenta de esa reali
dad.Alla todos quieren demostrarle a
todos q son los mas guapos y los mas
fuertes
10 Mar 2013 12:05 PM
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Comentó: luigi25
De: Estados Unidos
los mas violentos son los padres que mandan alos hijos apeliar con los amiguitos.los politicos que viven llenandos de odios a sus seguidores.
10 Mar 2013 5:25 PM
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