La vicepresidente de la República, Margarita Cedeño de Fernández, encabezó ayer una misa por el descanso del alma del presidente venezolano Hugo Chávez, la cual se realizó en la Catedral Primada de América.
En la eucaristía oficiada por monseñor Pablo Cedano, participaron decenas de miembros de la sociedad civil, así como ministros, miembros del cuerpo diplomático y funcionarios.
Entre los asistentes figuraron el nuncio apostólico, Joseph Wesolowski; la ministra de educación, Josefina Pimentel; la ministra de la mujer, Alejandrina Germán; la vicepresidenta del Senado, Cristina Lizardo; el presidente del Tribunal Superior Electoral, Mariano Rodríguez, así como miembros del Tribunal Constitucional.
También estuvo presente el encargado de negocios de la Embajada de Venezuela, Francisco Javier Centeno, quien representaba al embajador Alberto Castelar que se encuentra en Venezuela con motivo de los funerales de Hugo Chávez.
En la eucaristía, Monseñor Cedano dijo que Chávez en su batalla contra el cáncer demostró mucha fe, fuerza y personalidad y dijo que le impresionó la serenidad y la valentía de cómo el mandatario enfrentó esta enfermedad.
Mientras, Cedeño de Fernández indicó que el líder venezolano representó la solidaridad y que para el gobierno dominicano fue un hermano y un amigo solidario.
“Hemos venido a orar por el alma del presidente Hugo Chávez. Seguimos orando por la paz y la tranquilidad de Venezuela para que vaya hacia un proceso de progreso y armonía e inclusión y justicia social, que fue por lo que Chávez luchó”, agregó la vicepresidenta.
La misa finalizó a las 5:30 de la tarde de hoy.