INICIO DE AÑO

Danilo Medina pide a la población abandonar la violencia

EL PRESIDENTE LLAMÓ A LOS CIUDADANOS A TRABAJAR Y PRACTICAR LA SOLIDARIDAD

  • Ceremonia. El presidente Danilo Medina saluda al cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez en el curso de una misa celebrada en la catedral, en ocasión de la Jornada Mundial de la Paz.

Doris Pantaleón
Santo Domingo

El presidente Danilo Medina  llamó ayer a los dominicanos a aprovechar el inicio del año 2013 para pedirle a Dios que cubra sus corazones  y renuncien a ese estado de violencia que está haciendo tanto daño a tantas familias en el país.

Asimismo, exhortó a la población a trabajar para superar las dificultades que afectan al país. “Pedirle a todos nuestros compatriotas que se integren al trabajo, que practiquen la solidaridad con los hermanos que menos tienen para que podamos tener una República Dominicana mejor para todos”.

El Presidente de la República fue entrevistado a su salida de la Catedral Primada de América, donde participó en una misa oficiada por el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, en ocasión de la Jornada Mundial de la Paz. 

Medina dijo que por pedido del Papa y la Iglesia Católica sus fieles están pidiendo a Dios por una paz permanente y duradera en todo el mundo. “Entonces hay que pedirle a Dios para que cubra los corazones de los dominicanos y renuncien a ese estado de violencia que está haciendo tanto daño a tantas familias en la República Dominicana”, señaló.

En torno a la reforma fiscal que entró en vigor este año, dijo que hay algunos precios que deben subir a partir de determinado momento porque hay un porcentaje del Itbis que debe subir y los congresistas decidieron que se iniciará en enero.

El mandatario no se quiso referir a sus expectativas y planes para este año y ante la pregunta respondió con un “Loyda te quiero  mucho”, en referencia a la periodista Loyda Peña, quien insistía sobre el tema al momento de retirarse.

Durante la homilía, el cardenal López Rodríguez hizo un resumen del mensaje ofrecido por Papa Benedicto XVI, inspirado en las palabras de Jesús, “Bienaventurados los que trabajan por la paz”.

En el mismo destaca que la paz es un don de Dios y obra del hombre y que concierne a la persona humana en su integridad.