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La República 22 Abril 2007
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NEGOCIO REDONDO
Compraventas se convierten en banco de los pobres
EN 2005 LAS CASAS DE EMPEÑO RECIBIERON 88 MILLONES 243 MIL 200 VISITAS
  • Las compraventas son conocidas como “las amigas del pobre” porque ayudan a sus clientes a conseguir dinero evitándoles recurrir a los prestamistas. Muchos clientes de estas casas de empeño consideran que las condiciones de préstamo no son precisamente “amigables”.
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Carlos Arturo Guisarre

SANTO DOMINGO.- Las compraventas constituyen en los barrios de nuestra ciudad una alternativa a los prestamistas y financieras. Sus exigencias son menores a las de instituciones bancarias grandes y reconocidas, pero sin dudas sus intereses sobre el préstamo son mayores.

La llamada “amiga del pobre” está definida en la Ley 387 como todo aquel establecimiento que compre, venda, permute, empeñe o de cualquier modo trafique con objetos usados, nuevos o viejos.

“Nosotros sacamos de apuros a cualquiera que esté atravesando por una dificultad económica, solo hay que traer un objeto de valor que se tenga y aquí le damos salida para pagar a la persona”, dijo Eddy Ceballos, vocero de la Asociación de Establecimientos de compraventas de Santo Domingo.

Las casas de empeño reciben artículos de valor como televisores, equipos de música, lavadoras, entre otros electrodomésticos. De igual modo comercializan con joyas y zapatos tenis de buena calidad. Si lo propietarios de los artículos empeñados no los “sacan” antes de los cuatro meses otorgados en promedio como plazo, la compraventa los vende con un 5% de comisión.

Para que el dueño original pueda recuperar su bien antes del vencimiento del plazo debe pagar a la compraventa la cantidad por la que fue valorado el artículo para su venta, aparte del 5% correspondiente a la comisión: un negocio redondo, porque aunque le convenga vender, le aprovecha más no vender.

Materia prima: la necesidad
Esta manera de proceder que es habitual por parte de las compraventas  no agrada a quienes detractan el negocio tildándolo de “oportunista”, aunque esta sea una práctica amparada por la Ley. “Creo que se lo ganan todo, me he visto en dificultades y he tenido que empeñar muchas veces, para darme cuenta como siempre de que termino perdiendo lo mío”, declaró Estervina Durán, moradora del sector de los Alcarrizos.

Otros clientes de las casas de empeño ven en éstas un salvavidas, a pesar de las condiciones en las que dejan sus artículos. “Cuando necesito pagar un gasto médico de improviso, dejo algo, unos tenis, un radio, cualquier cosa y generalmente se me vende, así que las compraventas me han ayudado muchas veces”, explicó Rubén Santiago, que vive en los alrededores de Buenos aires de Herrera.

La compraventa “El Consorcio”, que opera en el sector de Villa Consuelo, recibe empeños de electrodomésticos. Según José Martínez, empleado del lugar, esta casa que comercializa con aparatos usados puede generar hasta RD$150 mil pesos en un mes.

Los mejores días para las compraventas, dijo Martínez, son los que les siguen a las quincenas, ya que esos son los días en que la gente compra o retira artículos, lo que de todos modos es ganancia para el negocio.

“Los días cercanos a las quincenas, cuando las personas se quedan sin dinero, es cuando más acuden a nosotros para que tratemos de vender sus pertenencias”, explicó el empleado de la casa de empeño.

Las personas empeñan sus pertenencias por distintas razones que se entrelazan y que se explican con una circunstancia común: la necesidad. Para comprar la medicina que está fuera del alcance del bolsillo, cuando el dinero se acaba, el hambre persiste y el día de pago no llega, entre otras situaciones que se tornan desesperadas.

La planta física de una compraventa tiene particularidades inconfundibles, los artículos a empeñar e incluso los empleados que le dan movimiento están encerrados en rejas de hierro para evitar los asaltos y atracos.

Las compraventas dominicanas, en cifras
Debido a que reciben todo lo que sus clientes desean intercambiar, hay todo tipo de productos en el piso cuando se acaba el espacio de estantería. Alrededor de estas y sin que ningún oficial lo explique, siempre hay policías.

La Federación Dominicana de Empresas de Compraventas, en su reporte de estadísticas nacionales para 2005, dijo que ese conglomerado estaba conformado de nueve mil 230 casas de empeño.

El reporte apuntó que, para el año de su publicación, una compraventa recibía en promedio unas 32 visitas diarias y todo el conglomerado atendía 245 mil personas en todo el país.

Mensualmente, una compraventa tenía una clientela promedio de 960 personas o visitas y todas la casas de empeño de la Federación recibían siete millones 353 mil 600 clientes al mes.

Eso lleva al cuadro estadístico de la entidad que agrupa a las casas de empeño a nivel nacional, a concluir presentando un número de 11 mil personas recibidas por compraventa en promedio en  todo el año. 88 millones 243 mil 200 visitas fueron recibidas en el país por las nueve mil 230 compraventas, en 2005.

“Una compraventa puede recibir varias visitas de una misma persona, porque antes de ir al comerdor o a la farmacia, muchas personas tienen que empeñar lo que tienen para conseguir el dinero y satisfacer estas necesidades”, dijo Ceballos.

El documento indica que la entidad agrupa al 70% de las casas de empeño que se encuentran en el Distrito Nacional y la Provincia Santo Domingo.

Las compraventas, ya sea que realicen “una labor social”, como dicen algunos, o sean “negocios redondos”, como plantean otros, están presentes en cada barrio y es considerable la cantidad de personas que, día a día, acuden a ellas a buscar lo que los bancos les niegan.

Ley 387
Desde el año 1932 rige el ejercicio y operaciones de los establecimientos de compraventas y casas de empeño. La Ley dispone llevar un libro que describa los artículos recibidos y despachados, especificando su valor y a quien se le recibe.

El artículo cuatro de esta ley prohíbe la compra, venta, permuta o empeño de objetos, con personas menores de ocho y 10 años. En su artículo seis, plantea que el trato entre la compraventa y el cliente que empeña tenga constancia por escrito o por contrato.

Dice también que la violación a cualquiera de estas legislaciones se castigará con prisión correccional de un mes a un año y una multa de 30 a 200 pesos.

¿CON PIEDAD?
Monte de piedad es conocida como “la compraventa del pueblo”, sin embargo, la compraventa del Estado, según Víctor Manuel Cordero, del área de personal, no funciona como tal.

Creada en julio de 1947, Monte de piedad es un banco que presta tomando como garantía solamente joyas de valor, presta generalmente el 50% del valor de la prenda en garantía, aunque en algunos casos pueden extender el monto prestado a un 70% del objeto. El tope de préstamo es de 150 a 200 mil pesos.

Monte de piedad ofrece servicios bancarios y está regulada por la ley 14-90, que rige ésta actividad. La entidad estatal también administra cuantas de ahorro, y Cordero afirma que cuentan con más de 200 ahorrantes.

Monte de piedad funciona como una custodia de prendas, cuidando las joyas de valor que les encargan. además custodia muebles a personas que son desalojadas. Los días 19 y 20 de cada mes se subastan joyas en la oficina estatal.

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