Una restauración largamente demorada del único pasaje interno intacto del Coliseo romano ha permitido hallar vestigios antiguos de frescos en rojo, negro, verde y azul, como también grafitos y dibujos de falos simbólicos, en un indicio de que la arena donde combatían los gladiadores era más colorida que lo que se suponía.
Las autoridades presentaron los hallazgos y dijeron que el pasaje se abrirá al público en verano, cuando se complete la restauración.