El Tribunal Constitucional de Hungría derogó ayer la ley que penalizaba
vivir en las calles y que había levantado fuertes críticas dentro y
fuera del país.
En un comunicado publicado en su página web, el
citado tribunal declara que "la prohibición de vivir en la calle es
anticonstitucional".
Al mismo tiempo, el fallo derogó también las
disposiciones que otorgaban derechos especiales a los Ayuntamientos
para multar a aquellas personas que viven en las calles.
La ley
castigaba con una multa de 500 euros o seis meses de cárcel, en caso de
no disponer de ese dinero, a todos aquellos que infringían la ley dos
veces en seis meses.
Esa legislación, que había entrado en vigor
en abril pasado, amenazaba con penas de cárcel a alrededor de 30.000
personas sin techo en el país.
Según la ONG "La Ciudad es de
Todos", las autoridades húngaras han iniciado diferentes procesos en más
de 500 ocasiones, que en la gran mayoría concluyeron con una simple
advertencia.
La ley fue criticada por organizaciones civiles
húngaras y la internacional Human Rights Watch (HRW) también había
pedido su anulación.