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El Deporte 5 Febrero 2013
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CON LOS CAMPEONES
Héctor Espino: El gran ídolo de Hermosillo
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Mario Emilio Guerrero
megkrantz@hotmail.com

La memoria de Héctor Espino, considerado el mejor bateador mexicano de todos los tiempos, a pesar de nunca haber jugado en las Grandes Ligas, es reverenciada en la ciudad de Hermosillo, donde actualmente celebra la Serie del Caribe.

El antiguo estadio de béisbol de Hermosillo, convertido en sitio de culto de este legendario personaje, lleva su nombre, tras ser escenario de muchas de sus grandes hazañas en la pelota azteca, vistiendo el uniforme del equipo local, Naranjeros.

Reconocimiento
La vía que lleva al recién inaugurado estadio Sonora, sede de la presente serie, se llama Bulevar Héctor Espino y en la rotonda de entrada de esta avenida se exhibe una estatua tamaño natural del toletero mexicano, la misma que por muchos años figuró en la fachada del viejo estadio bautizado con su nombre. La referida estatua de Espino está rodeada de 13 bates, rememorando los 13 títulos de bateo que logró en la pelota  invernal azteca.

¿Quién fue Espino?
Héctor Espino nació en Chihuahua, el 6 de junio de 1939. El cañonero mexicano comenzó su carrera en el béisbol profesional en 1960  y desde sus primeros años comenzó a escribir su gloriosa historia, tanto en la liga Mexicana del Pacífico, en el invierno, como en la Liga Mexicana de Béisbol, el circuito veraniego. Espino terminó jugando en la primera base, aunque en al inicio de su carrera se desempeñó en los jardines. Con su tradicional número 21 en la espalda de su uniforme, durante su trayectoria profesional este formidable pelotero azteca fue conocido con los sobrenombres de  “El Supermán de Chihuahua”, “Niño Asesino” o “El Rebelde de Chihuahua”.

Con Hermosillo
Espino, el máximo ícono del béisbol mexicano, registró sus más extraordinarias hazañas con los Naranjeros de Hermosillo. Jugando para este conjunto ganó 13 títulos de bateo, 7 lideratos de jonrones y de carreras empujadas, además de conquistar 3 triples coronas y ser nombrado 6 veces como Jugador Más Valioso. Su promedio de bateo vitalicio en el invierno fue de .329 y produjo 1,097 carreras.

Con Espino como figura principal, los Naranjeros ganaron 8 campeonatos de la Liga Mexicana del Pacífico y el primer título para México en la Serie del Caribe de 1976.

El estadio
En 1976, como homenaje a su brillante carrera con los Naranjeros, el parque de béisbol de Hermosillo, conocido hasta entonces como el Coloso del Choyal fue bautizado con el nombre de estadio Héctor Espino.

En el verano
Jugando mayormente con los Sultanes de Monterrey, Espino también desarrollo una exitosa carrera en la Liga Mexicana de Béisbol (LMB).  

En esta liga quedó campeón de bateo en 1964, 1966, 1967, 1968 y 1973; ganó el título de jonrones en cuatro temporadas y en total remolcó 1,573 carreras, con 2,752 hits, 453 de ellos cuadrangulares. Su promedio de bateo de por vida fue de .335.

En 1962 ganó el premio al Novato del Año de la LMB, militando con Monterrey, al batear para average de .358 con 23 jonrones y 105 impulsadas.  

El final
En 1984, Espino se retiró de los diamantes, tras una memorable carrera de 24 años como jugador profesional y un año más tarde fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol Mexicano, en Monterrey, Nuevo León.  

Falleció a destiempo en Monterrey, a los 58 años de edad, el 7 de septiembre de 1997, enlutando al béisbol azteca, a la afición de los Naranjeros de Hermosillo y al deporte mexicano, en general.

Historias
Sobre Espino se han escrito muchas historias y hasta ocurrencias jocosas se ha inventado la gente, teniendo como protagonista al gran ídolo.

Uno de los chistes con que el pueblo mexicano recuerda a Espino reza como sigue:  

“Cuando Héctor Espino murió, San Pedro lo recibió en la puerta del cielo y le preguntó: ¿quién eres? A lo que él contestó: Héctor Espino, el mejor bateador mexicano de todos los tiempos”.

“San Pedro dubitativo, le dijo que esperara un momento en el portal y se dirigió hacia donde Dios, a quien le dijo: Señor, ahí afuera hay un señor que dice ser Héctor Espino, el mejor bateador mexicano de todos los tiempos. ¿Lo pasó?

“A lo que Dios respondió: ¿cómo lo vas a pasar? Lánzale que a lo mejor hasta lo sacas de out”.

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