En su reciente editorial titulado “Un espaldarazo a nuestros atletas olímpicos” usted se refiere al caso de la pesista Yuderqui Contreras, quien en competencia en los JJOO este domingo 29 de julio, se vio imposibilitada de levantar el peso conque empezó el arranque en sus 3 oportunidades.
Sabemos que nada habría complacido más a la atleta que obtener una medalla olímpica. Estamos seguros que hizo todo lo debido para prepararse y si no lo logró fue porque sencillamente el cuerpo no le respondió.
Sin embargo, esto no significa que no hay a quien culpar. La culpa de esta decepción recae totalmente en el cuerpo de entrenadores.
Éstos no hicieron su tarea debidamente y por ellos se desperdició una gran oportunidad.
Yuderqui, al igual que todas las competidoras, tenía 3 oportunidades y solo se contaba el peso más alto levantado. Cada una de las otras empezó levantando un peso relativamente cómodo en su primera oportunidad, y lo fue subiendo en la medida de sus posibilidades.
Sin embargo, a Yuderqui la pusieron a empezar con un peso demasiado alto. Si los entrenadores hubiesen hecho su trabajo se habrían dado cuenta de que ese peso era demasiado alto para Yuderqui EMPEZAR.
Los números no mienten. En competencias oficiales de la Federación Internacional de Levantamiento de Pesas (IWF en inglés) el máximo alcanzado por Yuderqui en la categoría de los 53Kg. y en la modalidad “arranque” es de 96KG (Panamericanos 2011). Pero en sus dos últimas apariciones antes de los JJOO en suelo europeo sus máximos fueron de menos: 95 KG (Francia 2011) y solo 93KG (Turquía, 2010).
Esto debió indicarle a los entrenadores que era en extremo arriesgado poner a Yuderqui a EMPEZAR con 94KG. Este peso ya era un kilo más de lo máximo que ella alcanzó en Turquía hace 2 años (en sus 3 oportunidades), y solo un kilo menos de su máximo en Francia...
y solo 2 kilos menos de su máximo personal de toda la visa en competencias oficiales.
Demasiado riesgo! Vale también comparar con las demás competidoras.
Los 94KG que le pusieron a Yuderqui eran más que los máximos levantados por todas las competidoras (después de sus 3 intentos), excepto las 3 medallistas. Y dos de las 3 empezaron con menos de los 94KG. Chinshanlo que ganó oro, empezó con solo 92KG, los que llevó a 96KG en su tercer y último intento. La medallista de plata Hsu empezó con solo 91 KG, que incrementó a 94KG y 96 KG en sus siguientes intentos. Solamente la medallista de bronce Iovu empezó con una cantidad mayor o igual a la de Yuderqui, 95KG, la que llevó a 99KG en su último intento.
Ninguna de las demás competidoras pudo levantar más de 91KG en ningún intento, y la inmensa mayoría de ellas ni siquiera llegó a los 90KG.
Con toda la presión de unos JJOO más los cambios climáticos, de horario y alimentación, uno no puede predecir como el cuerpo de un atleta reaccionara. Entonces está súper claro, que poner a Yuderqui a empezar con 94 kilos era en extremo arriesgado y totalmente innecesario. La atleta y el país pagó por ello.
Esta opción de medalla se desperdició por error del cuerpo técnico. Ojala aprendamos para que no nos suceda lo mismo otra vez.
Atte., Ing.
Virgilio Rodríguez, PhD
Paderborn, Alemania