El Deporte 17 Junio 2012
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PRESENCIA DOMINICANA
Juego perfecto
Tony Piña Cámpora
tonypinacampora@gmail.com

El lenguaje que adorna el béisbol señala al lanzador como el autor de un juego perfecto.

Realmente el juego perfecto se consigue por un trabajo del equipo completo pues basta que un defensor cometa un error para que deje de ser perfecto.

El pasado miércoles Matt Cain y los Gigantes consiguieron el segundo juego perfecto de la presente temporada que todavía no ha agotado la mitad del calendario siendo este el quinto que se logra a partir de la campaña de 2009. A partir de 1920 se han concretado un total de 18 y los cinco señalados representan un 28% de ese total.

En el caso de Cain hay que señalar que su contribución estuvo por encima de lo común al ponchar catorce bateadores.

Cuando se logra ponchar al rival las posibilidades que este se embase se reducen considerablemente por lo que es un out conseguido con un mínimo de riesgo. Con esa cantidad de outs por esa vía llevó la anotación en el método que mide el dominio del lanzador a 101 puntos, igual a la que consiguió Sandy Koufax cuando protagonizó un trabajo perfecto contra los Cachorros en 1965.

El único otro que obtuvo esta puntuación de cien trabajando en un juego de este tipo fue Randy Johnson en 2004 frente a los Bravos. Entonces ponchó a trece.

De los últimos juegos perfectos logrados Mark Buerhle con los Medias Blancas consiguió uno en 2009 y la anotación del dominio en el mismo fue de 93. El zurdo alcanzó ponchar apenas a seis en el juego, por lo que necesitó de mucha ayuda de sus compañeros para concretar la hazaña. En el 2010 se consiguieron también dos juegos perfectos. Uno es de Dallas Braden de los Atléticos frente a los Rays y fue una calcomanía del de Buerhle. El otro de ese año le correspondió a Roy Halladay de los Filis frente a los Marlins, pero este contribuyó con once ponches para llegar a 98 puntos en la medida del dominio, que es excelente. Ese año un error de apreciación impidió que se alcanzara un tercer juego perfecto cuando el árbitro de la inicial Jim Joyce cantó a salvo en la inicial a Jason Donald de los Indios en una apretada jugada que representaba el final del partido y la acreditación de la joya para el venezolano Andrés Galarraga de los Tigres.

El año pasado se lograron tres juegos sin hits, pero ninguno fue perfecto y este año antes del de Cain lo consiguió Phillip Humber de los Medias Blancas frente a los Marineros ponchando a nueve y llegando a 96 puntos en la medición del señorío.

No hay dudas que el juego perfecto más famoso de la historia fue el de la Serie Mundial de 1956 cuando los Yanquis con Don Larsen en la loma hicieron out a los 27 bateadores de los Dodgers que enfrentaron. De esos outs siete fueron por la vía del ponche consiguiendo Larsen 94 puntos de dominio

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