Editorial 2 Marzo 2013
0 Comentarios
Tamaño texto
La necesaria renovación en las Fuerzas Armadas y la PN
Compartir este artículo

Todavía se desconocen los componentes fundamentales de las reformas a las que serán sometidas nuestras Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, pero el reclamo persistente de la sociedad es que ese proceso debe afincarse en una necesaria renovación en el personal y en los métodos con los cuales han de hacer frente a las nuevas amenazas que penden sobre la seguridad y la paz ciudadanas.

 Hay que abrir el espacio a nuevos militares y policías con aptitudes y condiciones para ser debidamente formados en el rol que han de desempeñar, ya que las experiencias del pasado han permitido mostrar las vulnerabilidades y también las fortalezas de las instituciones armadas en los distintos escenarios que caben a su misión constitucional.

 Cuando se hace ese balance resulta que si no hubiese sido por un perverso y extendido contubernio con el crimen organizado, permitiendo la expansión impune del tráfico y consumo de drogas, la organización de pandillas delincuenciales y los negocios ilícitos de todo tipo, que florecen en un ambiente de relajo de la ley, esas amenazas a la seguridad ciudadana no hubiesen sido tan significativas como lo son al presente.

 Por eso, es impostergable limpiar y sacar de los organismos militares y policiales a los que han fomentado y sostenido esa cultura de prevaricación e irrespeto a la misión que la Constitución y las leyes les confieren, y proceder a la incorporación de agentes y soldados con una nueva mentalidad, con mayor nivel de profesionalidad o aptitudes psíquicas e intelectuales para desempeñar sus responsabilidades.

Otro aspecto fundamental de la reforma es que haya más rigor en el respeto a las normas internas, como la del escalafón, y que se limiten los altos rangos al número de oficiales generales que necesiten esas estructuras para operar sin las cargas gravosas de un personal supernumerario y probablemente ocioso, y que no haya tanto retraso en la ejecución de las pensiones y jubilaciones al momento en que correspondan, según los reglamentos.

 En estos momentos, según el ministro de las Fuerzas Armadas, almirante Sigfrido Pared Pérez, hay centenares de militares y policías a los que hace años les llegó el momento del retiro y siguen activos, representando una masa que no deja espacio para la renovación, con personal más joven y preparado para afrontar las necesidades de los tiempos actuales.

 Aguardamos las novedades que el Gobierno ha prometido impregnar al esperado plan de seguridad ciudadana, que habrá de poner a las Fuerzas Armadas y a la Policía en una nueva tesitura para enfrentar con éxito los peligros que gravitan contra la vida, los bienes y la paz de la Nación. 

COMENTARIOS 0
Este artículo no tiene comentarios
Comentarios | No tiene cuenta? Cree su cuenta | Recuperar contraseña
Debe estár logueado para escribir comentarios
Usuario Contraseña    
 
 
Más en Editorial