Instituciones públicas y del sector privado anunciaron ayer la realización de un estudio a los embutidos para analizar y garantizar su calidad. La toma de muestras incluye examinar todo el proceso de fabricación, desde el empacado, comercialización y distribución.
El estudio será ejecutado por los ministerios de Industria y Comercio (MIC) y de Salud Pública y Asistencia Social, así como también el Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Proconsumidor), la Dirección General de Normas y Calidad (Digenor), en conjunto con la Asociación de Industrias (AIRD).
El ministro de Industria y Comercio, Manuel García Arévalo; de Salud Pública, Bautista Rojas Gómez; la directora de ProConsumidor, Altagracia Paulino, y el director de Digenor, Manuel Guerrero, manifestaron un firme respaldo frente a todas las acciones que garanticen la calidad de los productos alimentarios nacionales.
Destacaron que este será un estudio complementario y que están conscientes de que pueden existir anomalías en el mercado.
En una nota de prensa enviada a LISTÍN DIARIO, explicaron que si existen irregularidades en los embutidos es por fábricas informales cuyos estándares de eficacia se encuentran por debajo de las normas establecidas, por problemas en la conservación de los productos y falsificaciones que afectan a marcas reconocidas.
Pero como esto es una selva, el país de muchas leyes que no se cumplen no importa.