VILLA TRINA, Moca.- De las muchas experiencias ecoturísticas
que ofrece el país, la cuenca del río Jamao tendrá la más exigente y
completa de todas. Es sólo para aventureros de corazón y, como en toda
odisea física, el cansancio es el enemigo a vencer.
Para retarlo,
el viajero dispondrá de unos 247 kilómetros cuadrados con saltos de
agua, ríos caudalosos, arroyos con fondos azules, largos senderos,
montañas, bosques vírgenes y extensas zonas de pasto verde. En este
espacio, distribuido entre las provincias Espaillat y Hermanas Mirabal,
podrá hacer cabalgatas, senderismo, canyoning, montañismo, tubo, remos,
pesca o simplemente contemplar la naturaleza.
Mega proyecto El
premio para los que se atrevan a vivir la aventura es el disfrute pleno
de pequeños detalles que complementan una jornada ecológica y cultural
única, irrepetible: observar una lorena o fogón ecológico, visitar una
de las pocas iglesias de piedra del país, comer queso recién hecho en
una rústica quesería artesanal, probar dulces caseros de frutas
exóticas como el mamey, contemplar un guaraguao y otras aves nativas o
sentir caer la lluvia sin estar, necesariamente, lloviendo.
La
experiencia es sólo una parte de las opciones que trae el Proyecto
Ecoturístico Familiar Sostenible para fin de año alrededor de la cuenca
del río Jamao. Lo ejecutan la Asociación Para el Desarrollo de la
Provincia Espaillat (Adepe) y el Comité de Manejo de Cuencas del río
Jamao (CMCJ), con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo
(BID) y capital privado aportado por la empresa Rim Mountain y
moradores de unas 47 comunidades, así como unas 80 organizaciones
ligadas al proyecto. Será, por todo lo que ofrecen y su extensión, el
mayor proyecto ecoturístico hasta ahora iniciado en el país.
El
recorrido de los senderos abarcará unos 112.9 kilómetros y enlazará
proyectos ubicados desde una distancia de 0.8 kilómetros hasta 103.2
kilómetros. En ninguno de los senderos se permitirá el uso de vehículos.
Nuevas propuestas de ecoturismo sostenible
La
naturaleza y el capital humano serán los protagonistas del Proyecto
Ecoturístico Familiar Sostenible que promueven la Asociación para el
Desarrollo de la Provincia Espaillat (Adepe) y el Comité de Manejo de
la Cuenca del Río Jamao (CMCJ).
“A partir de los productos
agroforestales es que hemos descubierto la belleza de la cordillera,
antes todo estaba peladito, producto del corte y la tala de árboles”,
explica Dorca Barcácel, directora ejecutiva de Adepe, institución
modelo en la región que recibió en el año 2002 el premio Brugal Cree en
su Gente en el área de desarrollo comunitario.
Gracias a los
programas de reforestación ejecutados por Adepe y otras instituciones
nacionales y extranjeras, la zona cuenta hoy con tantos recursos
naturales que han decidido explotarlos e involucrar a las familias que
participaron en el rescate de las tierras.
No pocos podrían
pensar que un proyecto de tal magnitud pudiera salírseles de las manos.
Sin embargo, como explica Normandía Salcedo, encargada de Capacitación
de ADEPE, la participación de los comunitarios facilita el trabajo.
Ellos
serán los encargados de velar por su buen funcionamiento y por eso se
han capacitado en servicio al cliente, idiomas, geografía turística de
la región norcentral y entrenamiento de personal.
Las mujeres,
figuras claves en el desarrollo económico y comunitario de la zona,
suplirán a las cabañas turísticas y al hotel Rim Mountain de productos
terminados elaborados en las comunidades, como dulces, prendas, jabones
y servicios.
HOTEL
El Rim Mountain
Para los que
prefieran descansar un poco alejados del monte, el hotel Rim Mountain
ofrecerá a los visitantes el lujo y la comodidad del Proyecto
Ecoturístico Familiar Sostenible y servirá, a la vez, como centro de
capacitación hotelera, informó su gerente general, Ramón Ortiz.
Ubicado
en una ladera de la comunidad La Cumbre, la sola contemplación del
valle del Cibao desde la cima vale el viaje. La rehabilitación completa
de un edificio que alojaba otro hotel se construye en un área de
terreno de 6,112 metros cuadrados y será el punto de reunión de los
turistas que se alojen en las cabañas de los alrededores.
Turismo
ecológico y de negocios se complementan en una oferta que incluye 14
habitaciones en una primera etapa, cocina criolla e internacional, sala
de estar en cada piso, un centro de negocios, comedor con terraza, bar,
salón de conferencias para 126 personas y posibilidad de tres
subdivisiones con todas las facilidades audiovisuales y un elevador
que, mediante un sistema computarizado, no permite el uso de los
huéspedes y del personal de servicios al mismo tiempo.
Una vez
concluido, los huéspedes dispondrán de spa, piscina, gimnasio, jacuzzi,
centro de espectáculos, otras 40 habitaciones y un parador con
exhibición de artesanía en el extremo derecho del hotel.
LOS SENDEROS
El
conjunto de cabañas que lleva el nombre “Sendero de la montaña” será el
punto de partida de todas las expediciones. “Aquí se les darán las
informaciones a los visitantes para que sepan hacia dónde van, qué van
a ver y cuáles son las medidas preventivas que deben tomar”, informa el
agrónomo Ramón Méndez, técnico de Adepe.
Para evitar posibles
extravíos, en el lugar quedará un libro de registro que informará sobre
quién sale y la hora de salida y llegada aproximada. En todo caso,
habrá vigilantes en los proyectos y los guías estarán equipados con
bolsas de primeros auxilios.
“Los senderos que tenemos no
revisten problemas de ninguna clase, pero tenemos plantas que si se
tocan pueden producir erupciones, aunque estarán identificadas”,
explica Méndez.
Para finales de año, cuando arranque el
proyecto, serán habilitados tres senderos. Saliendo de “Sereno de la
montaña” se llega a Buena Vista para disfrutar, como su nombre indica,
de una espectacular vista panorámica de toda la zona desde el punto más
alto, a unos 500 metros.
Aquí funciona una casa aún habitada
como modelo de la vivienda usada por los primeros comunitarios que
llegaron a los alrededores por los años 40. El próximo sendero se llama
Los Cuatro Pasos, porque hay que pasar cuatro veces el cauce del río
Arroyo Blanco. Entre los atractivos, “observaremos un escenario muy
peculiar, una colina desde la que cae lluvia, debido a la retención de
agua de los árboles que cuando la suelta cae al vacío en forma de
lluvia”, asegura Méndez. La colina donde anidan los guaraguaos y el
balneario de Paraíso, en el que se podrá navegar en canoa, también
forman parte de la oferta.
La cercanía de Paraíso con “Sereno de
la Montaña” completa un semicírculo alrededor del río Jamao. La idea de
hacer el recorrido de esta forma es que el viajero no tenga que volver
hacia atrás para recorrer el camino y así evitar afectar el medio
ambiente. Completan los senderos una visita al salto Arroyo Grande (uno
de los grandes atractivos de la provincia y del proyecto ecoturístico
ubicado a 3.2 kilómetros de Los Bueyes), y el sendero La Gloria,
sorteando ríos y largas sabanas.
El paraje de Los Bueyes, en
Palma Herrada, Villa Trina, como anfitrión del proyecto, ya está
preparado para recibir a los visitantes.